Mi inicio de año pintaba difícil, no sólo marcado por la muerte de mi abuelo, sino también por enfrentarme al desempleo y a los rechazos de entrevistas. Escuchando a Eze Fattore hablar de la “zona del silencio”, donde nada pasa y pasa de todo, le aprendí que el buen ánimo es el que se cultiva y se construye aún en días donde no tienes ganas de nada. Así fue que decidí entrar al campo de juego de Luan, un acompañamiento creativo y colectivo donde tienes una dinámica, en este caso la lotería, y durante dos meses construyes una obra original que al final se presenta en una exhibición de arte. Hoy es la exhibición y aquí te platico que voy a presentar y mi proceso creativo.
A cada artista se le asignó una carta que debía reinterpretar, sin embargo, había oportunidad de tener una carta comodín que significa que tú podías proponer una carta nueva, ese fue mi caso.
Después de pensarlo mucho elegí el pincel porque ha sido un objeto representativo de Visual Partner-Ship. Me parece que el pincel era un gran punto de partida para desarrollarlo con profundidad.
La dinámica del campo de juego era diseñar una carta propia para armar la lotería colectiva, pero además debiamos crear una obra inspirada en nuestra carta. Este fue el resultado final de mi carta del pincel:
Instagram se ha vuelto mi punto de conexión con el mundo creativo, he cuidado mucho mi algoritmo, he tenido mucho cuidado con cada like o cada post que veo, y hoy es el día en el que tengo un algoritmo que me conecta con muchos artistas de diferentes disciplinas que hacen contenido sorprendente. Así llegué a la cuenta de Kamil Jakuza Jaczynski, un artista plástico polaco, que hacía una especie de máscaras usando papel, cartón y acrílico.
Esto sin duda me inspiró mucho por la referencia directa a las obras prehispánicas, me gustó mucho la idea de hacer una escultura con relieves. Creo que la referencia a lo prehispánico conecto mucho conmigo, no sólo por ser mexicano, sino por el poder cultural que puede tener, fue inevitable pensar en la Coatlicue y las historias que cuentan como tuvieron que esconder esta escultura durante la conquista española por su gran popularidad. Me pareció que la idea de jugar con los rituales, las ofrendas, las deidades, y el pincel, podían ser elementos creativos poderosos.
Y así fue como llegué a la idea inicial de inventar al Dios de la creatividad, un Dios al que le pudieras pedir por tu creativadad, que te acompañara, que te cuidara. Estaba muy emocionado por esta idea, le busqué un nombre, y traté de imaginar su historia, los dioses prehispánicos forman parte de una cosmovisión. Incluso pensé en cambiar de inspiración y buscar detalles en dioses hindúes, romanos, griegos, etcétera, sin embargo consideré que el arte prehispánico conectaba mejor con mis raíces mexicanas.
Mientras todo esto sucedía, a la par estuve trabajando en ecosistema de aprendizaje de Visual Thinking, parte de estos proyectos fue el libro de la creatividad visual, un texto que hice para mis alumnos, en él escribí el manifiesto del garabato, una serie de principios de aprendizaje, uno de los últimos principios es este:
La imperfección es tu revolución:
Los garabatos imperfectos se resisten al pensamiento automático. No necesitas complacer a nadie en este mundo, tú mundo. Permitirle a tus garabatos existir es permitirte dejar ser.
De cierta forma el garabato se convirtió en una forma de desafíar nuestras concepciones sobre la creatividad, una forma de pensar diferente, y un punto de inicio nuevo. Así fue que comencé a hacer workshops de visual thinking sobre los garabatos, donde dibujar feo era el propósito para mostrar estrategias creativas.
Y la recepción del taller me sorprendió, me mostró que mis estudiantes no sólo estaban aprendiendo nuevas formas de creatividad, estaban conectando profundamente con el garabato.
Después de conectar con mis alumnos entendí que Xikú no era el dios de la creatividad, era el mismísimo Dios del Garabato. Ahí todo se conectó.
Lo siguiente fue un proceso de creación que disfrute mucho por la claridad que ya tenía. Usé un lienzo, unicel, y pintura acrílica para mi obra, a continuación te muestro parte del proceso:
La obra final es la cara del Dios del Garabato que en sus manos sostiene un pincel y un lápiz, la técnica de pintado fue usar el caos a propósito, lineas chuecas, pinceladas sin sentido, y sobre el lienzo escribí a mano el manifiesto del garabato. Este es el resultado final:
Tuve la oportunidad de presentarlo en un taller de visual thinking en Novartis y ver cómo mis alumnos lo exploraban:
Si estás en CDMX hoy 7 de mayo es la exhibición, en Tabasco 88 Roma Norte, pero estará todo el fin de semana. Puedes consultar el instagram de Luan para más información, la entrada es libre.
Si vas a la exhibición, por ahí nos vemos.
Gracias por leer, Carlo.

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