En su carta a los romanos Pablo dice: "Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a Su propósito" (Romanos 8:28). Nuestros invitados de este episodio son un testimonio vivo de lo que este versículo bíblico enseña.
En este episodio aprenderemos: Que todos tenemos anhelos, sueños y visión para el futuro, pero el que no sabe a dónde va, ya llegó. Que el aprendizaje tiene que ser continuo porque el que deja de aprender se estanca. Que construir la visión no es fácil, pero la perseverancia y la determinación son claves.
¿Qué hacer si siendo muy joven te llaman a liderar el negocio familiar? ¿Por qué tú y no otro? Un principio de liderazgo, dice: a mayor responsabilidad más autoridad. Hoy conoceremos la experiencia de una joven llamada a liderar el negocio familiar.
No creemos en matrimonios perfectos, pero sí en matrimonios redimidos. La historia de la pareja con la que conversamos en este episodio es un testimonio vivo de ello.
Hay momentos difíciles que nos recuerdan que los cristianos no estamos eximidos de las dificultades en la vida, pero en medio de todo Dios nos muestra su fidelidad.
Los dones y el llamado son irrevocables, y Dios llama a hombres y a mujeres para servirle en diversas formas. En este episodio escucharemos cómo ha sido el proceso del llamado que Dios le hizo a nuestra invitada.
Un verdadero hombre es aquel que conoce la realidad acerca de quién es él y además vive dentro de esa realidad. Ese conocimiento comienza con entender la importancia de haber sido creado con un propósito de parte de Dios.