Lee el podcast de Cómo vencer el MIEDO ESCÉNICO para EXPONER y OPTAR a plaza | 10 minutos prácticos
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Vamos a perder el miedo escénico en menos de 10 minutos. Vamos a controlar los nervios para que el tribunal me escoja. Y como he hecho en los últimos años, quiero empezar con un testimonio real de Judith, 46 años. Con 46 años, con experiencia ridícula en secundaria, después de 20 años de no escribir, de no estudiar, de no haber desarrollado nunca un tema o escrito una programación, de tener malas experiencias hablando en público, con dos hijos, con dos trabajos, estudiando solo los fines de semana, preparando la primera prueba en tiempo récord, en cinco meses, la exposición en una semana, con buenos consejos y poniendo la energía en su punto clave, se puede. Esto es un caso real, Judith, que está en nuestra formación de Comunica para Plaza. Bueno, estaba porque ya es funcionaria. Y lo que quiero decir es que os quedéis con la última frase. Con buenos consejos y poniendo la energía en los puntos clave, se puede. Se puede. Porque he de entender que la comunicación... Es una habilidad entrenable. Y es una habilidad entrenable en la que no necesitas 50.000 años para mejorarla.
Y más, en una exposición de oposiciones de educación está todo muy marcado y sé que lo vas a conseguir. El tribunal se va a quedar con tu exposición, no se va a quedar con tus exposiciones anteriores que tenías mucho miedo a hablar en público, no se va a quedar con tu experiencia docente, no se va a quedar con tu programación, se va a quedar con... La hora que estés frente a ellos convenciéndoles de que ese documento se puede llevar al aula. Punto y final. Y también rompe una lanza a favor. No necesitas 5.000 horas para prepararte una buena defensa. No lo necesitas, no lo necesitas. Aquí hay mucha gente que ya va a pasar a la segunda parte y yo me motivaría. ¿Y tú qué vas a pasar también? Y no hay tanta competencia porque hay gente que no ha ensayado nada y piensa que es imposible. Te tengo que decir que tú sí. Miedo escénico. El miedo escénico la mayoría de las veces aparece por carencia, por defecto de ensayo. Si tú tienes miedo escénico, habiendo ensayado 20 veces el discurso, no suele pasar. No suele pasar. Ahora bien, si tú no tienes nada de lo que estés orgullosa que decir, ahí ya viene el problema. De hecho, te cuento un pequeño secreto.
Cuando acabé el primer examen, yo me senté con mi pareja de aquel entonces, ambos nos sacamos la plaza, ambos pasamos la primera parte, pero no nos lo sabíamos. Hicimos el mismo examen, o sea, el examen el mismo día y se tardaba unos días en que nos diesen la nota. Firmamos un pequeño contrato, un pequeño contrato entre nosotros, de decir, hasta que tenga un mínimo de probabilidad, lo voy a dar todo. Voy a exponer al máximo porque, y de hecho hicimos un cálculo, como muchísimo nos quedan estos días. Pero no solo nos quedamos en darlo absolutamente todo hasta que supiéramos el resultado y hasta que acabase la oposición, sino también nos pusimos ciertas cláusulas en el contrato, en el sentido de, en todas las exposiciones, pues intentar... comunicar aunque no te viniesen las palabras también en la propia exposición si en algún momento dado el tribunal no te devuelve la mirada o no te está mirando vas a seguir ensayando si en algún momento dado te equivocas vas a seguir hacia adelante y foco asesino o sea foco absoluto hasta que quede un mínimo de probabilidad antes de saber la nota después de saber la nota y Y hasta acabar el proceso voy a dar mi mejor versión.
Y eso pasa por el minuto 1 y pasa por el minuto 35 cuando ya no puedo más. Hicimos ese contrato y la verdad que nos fue de perlas. Por cierto, antes de seguir con los consejos, échale un vistazo al comentario fijado porque he preparado una clase de treinta y pocos minutos que te va a ayudar a exponer. Donde te comparto metáforas, donde te comparto cómo aplicar el hilo conductor, cómo presentar las actividades, que sé que en esta recta final te va a venir de lujo y te va a ayudar a construir tu discurso. Porque ese es otro aspecto. Eso es otro aspecto. Si tú no tienes nada de lo que estar orgulloso va a ser complicado. Y mi foco en vez de irse al miedo escénico, al me voy a quedar trabado, no es algo que suele hacer. Mi foco es cada dos o tres minutos que se me entienda. Tengo ocho ejemplos en la programación. Tengo veintitantos ejemplos en la unidad didáctica. Tengo diez metáforas en la programación. Tengo tres reflexiones en la unidad didáctica. Todo esto que estaba cuantificado, quiero que se entienda. Ese es mi objetivo. Mi objetivo fundamental no es, ¡ay, voy a poner el foco en mí! No, no, no. ¡Ay, me voy a bloquear! Que da igual, incluso si me trabo, si voy muy deprisa, da igual. Quiero que se entienda.

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