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Hold it, con David Otero.
Metallica no había cerrado su formación cuando el batería Lars Ulrich y el guitarrista James Hetfield recibieron una invitación para aparecer en el recopilatorio Metal Massacre de 1981.
La propuesta de Hetfield y Ulrich fue grabar Hit the Lights, una canción del repertorio de la anterior banda de Hetfield con el bajista Ron McGovney y el guitarrista Dave Mustaine. El primer concierto de esta formación de Metallica tuvo lugar el 14 de marzo de 1982 en el Radio City de Anaheim, California.
En sólo 10 días, Metallica fue contratada como telonero del grupo Saxxon. Entre el repertorio de versiones de grupos de la nueva ola del heavy metal británico, como Diamondhead o Blitzkrieg, Metallica incluyó Hit The Lights y una versión inacabada de Jump In The Fire, de la anterior banda de Mustaine, Panic.
McGovney abandonó Metallica en el mes de diciembre, después de una pelea con Dave Mustaine. Como consecuencia, Hetfield y Ulrich echaron a Mustaine por sus problemas con la bebida y las drogas y sus enfrentamientos contra sus compañeros de grupo. En su lugar, Ulrich llamó a Cliff Burton, bajista de la banda Trauma, y a Kirk Hammett.
Metallica quiso grabar su álbum debut enseguida, con un presupuesto de 8.000 dólares, pero necesitaban un sello discográfico. El grupo cerró un acuerdo con John Sassula, propietario de una tienda de discos de Nueva Jersey que se había reconvertido en promotor de bandas de heavy metal en la costa este. Aunque la grabación se completó en solo dos semanas, el álbum costó casi el doble de presupuesto de Metallica, 15.000 dólares.
El título del álbum original iba a ser Metal por el culo. La portada enseñaría una mano agarrando un puñal sobresaliendo de un retrete. Sasula tuvo que hacer un esfuerzo para convencer a Metallica de que un álbum con ese nombre y esa imagen no iba a vender. Ante el rechazo, Cliff Burton dijo, esos cabrones de las discográficas, matadlos a todos.
Philem Hall presenta riffs de guitarra que recuerdan a las bandas de la nueva ola del heavy metal británico, tocados a gran velocidad. Su cóctel de percusión rápida, acordes en registros graves y solos vertiginosos estaba muy alejado del glam metal que dominaba las listas a principios de los años 80. El álbum creó un nuevo género musical, el thrash metal, que atrajo un público desinteresado en el hard rock clásico.

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