En este episodio hablamos de cómo volver a soñar juntos, planear con propósito y construir un año lleno de unidad, fe y conexión.No se trata de metas perfectas… sino de caminar de acuerdo, escucharnos y dejar que Dios sea el centro de nuestras decisiones.Serie: Planeando con Propósito — Un Año para Crecer Juntos https://youtu.be/bZ5aqW1r1fg
Como padres nuestro trabajo es filtrar la cultura de tal manera que las influencias dañinas no dominen la vida de nuestros hijos. Es nuestro trabajo instruir a nuestros hijos en la honra y el respeto primero a Dios y luego a nosotros como padres.
Como papás necesitamos saber que hacer para criar hijos de acuerdo a lo que Dios quiere. El ejemplo primordial que nuestros hijos verán en cuanto a una vida integra delante de Dios es el nuestro. Sabemos que criar hijos no es fácil, pero con la ayuda de Dios lo lograremos.
Tranferir la bendición a nuestros hijos no son solos palabras mágicas, son acciones que los preparen y los lleven a una visión a largo plazo de un futuro mejor.
Como padres y madres tenemos sueños y aspiraciones buenos para nuestos hijos y sabemos que nuestra responsabilidad es proveerles todo lo necesario para que logren alcanzarlos. Nuestra responsabilidad es darles profundidad de carácter, fe, esperanza, amor que necesitan para que logren llegar a la altura de su destino personal.
Es de mucha importancia estar presentes en la vida de nuestros hijos desde pequeños , no solo supliendo sus necesidades básicas, necesitamos ser una guía, padres y madres que los impulsen a seguir, a ser mejores, pero sobre todo a ser íntegros para Dios.
La crianza de los hijos no es una tarea tan sencilla como solía ser. Hubo una época en la que tener hijos y educarlos era una experiencia que para la mayoría de personas era algo habitual, pero en aquellos tiempos no todos los padres le dedicaban mucha importancia a ser padres eficaces, padres que dedicaban tiempo a desarrollar hijos con un proposito o un plan de vida sano. Hoy como papás…
La comunicación en la pareja determina, no solo la calidad de la relación, sino que también una parte importante en nuestra calidad de vida. La comunicación y el perdón van de la mano.