El Reino Unido ocupa los titulares esta semana por el arresto de Andrew Mountbatten-Windsor. El arresto del hermano del rey en ejercicio es un hecho histórico. Pero hubo otra noticia con mayor impacto. En enero, la tasa de desempleo alcanzó el 5,2%, su mayor nivel en cinco años. Y el desempleo juvenil es el más preocupante: la desocupación entre menores de 25 años llegó al 16,1%, un nivel que no se veía en una década. El Reino Unido es hoy la economía del G7 que más rápido está destruyendo empleo para jóvenes.
Algunas cifras que ayudan a dimensionar la crisis: cerca de un millón de jóvenes de 16 a 25 años que no estudian ni trabajan. Y mientras el empleo en general se recuperó de forma consistente desde 2012, la ocupación entre los jóvenes aún no recupera los niveles previos a la pandemia.
La economía británica enfrenta una desaceleración, que ya de por sí representa una amenaza para los empleos de entrada. Pero la respuesta del gobierno laborista de Keir Starmer ha agravado el fenómeno. El gobierno elevó las contribuciones a la seguridad social del 13,8% a 15%, y el salario mínimo 10% para mayores de 21 años y hasta un 20% para menores de 21. Contratar se volvió significativamente más caro.
A esto se agrega un fenómeno que ha cobrado la dimensión de una epidemia, aunque algunos lo cuestionan como consecuencia de un generoso sistema de seguridad social falto de fiscalización: Casi la mitad de los jóvenes fuera del mercado laboral reporta alguna discapacidad, en su mayoría vinculada a salud mental. Hace 15 años era uno de cada cinco. Esta no es una crisis de pereza.
Un estudio del King’s College London analizó millones de ofertas laborales y perfiles de LinkedIn entre 2021 y 2025. Lo que encontró: las empresas más expuestas a la IA redujeron su plantilla total en un 4,5% en promedio. Pero la caída se concentró casi por completo en las posiciones junior.
Aunque todavía en una etapa temprana de la adopción, la IA parece ya estar amenazando las posiciones de entrada en el mercado laboral.
Según la British Standards Institution, el 43% de los líderes empresariales en siete países esperan reducir puestos junior el próximo año debido a la eficiencia de la IA.
La más importante: en períodos de ajuste económico, los empleos de entrada son los primeros en desaparecer y los últimos en recuperarse. Cuando a eso se suma la adopción acelerada de IA, la destrucción de empleo puede volverse estructural. La amenaza es aún más grave en economías emergentes, donde el empleo formal de entrada ya es escaso.
La segunda: Cuando el costo de contratar sube un 25% en un solo año, las empresas no solo reducen las contrataciones, sino que aceleran la inversión en automatización. Cada puesto junior que una empresa reemplaza con IA durante una crisis fiscal o económica es un puesto que no se recupera una vez que la crisis pasa. Las políticas fiscales que encarecen el empleo en un momento de adopción acelerada de IA no producen un ajuste temporal: producen una pérdida estructural de puestos de entrada. Para países que contemplan reformas laborales o tributarias, la lección británica es que el timing importa tanto como el diseño.
La tercera: las políticas públicas deben ponerse al día. Mientras los gobiernos discuten medidas para impulsar el empleo y la inversión, las empresas están pensando en automatización y eficiencia. Y, por ahora, son pocos los que han implementado cambios a sus programas de educación o programas de capacitación para su fuerza laboral.
El Estado de la Unión. El presidente estadounidense, Donald Trump, pronunciará su discurso anual el próximo 24 de febrero. Espero que sea el lanzamiento “informal” de la campaña republicana con miras a las elecciones legislativas. Una ocasión ideal para que —además de celebrar sus logros— Trump anuncie nuevas medidas.
En un MVReport del 1 de diciembre pasado escribí que la prohibición de las redes sociales para menores de 16 años en Australia no sería un caso aislado, sino el inicio de una tendencia global. Esta semana, Emmanuel Macron confirmó esa lectura. En el India AI Summit, el presidente francés anunció que la protección de menores frente a redes sociales y a la inteligencia artificial será una prioridad de la presidencia francesa del G7 en 2026. Francia ya aprobó en primera instancia una ley que prohíbe el uso de redes sociales para menores de 15 años, con entrada en vigor prevista para septiembre. España avanza en la misma dirección. Y Macron pidió públicamente a Modi que la India se sumara.
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