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Mundo Tumba · May 3, 2024

MUNDO TUMBA #2

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Renzo Podesta · Mundo Tumba

Este número incluye:

  • Qué se estuvo haciendo esta quincena en Podelandia

  • Lápices de Kranger

  • Veoescucholeo

  • Rosario liminal

  • Fosas comunes

Como todo señoro criado entre ezpeller de soja, gases tóxicos y transformadores de PCB, creo que tengo superpoderes. Dos, para ser más específico.

El primero ya pinta medio raruno: cuando salgo a la calle y miro a cualquier transeúnte random, éste se tropieza o directamente se cae de bruces al piso. Posta, ¿eh? No es chiste y es hasta preocupante, más allá de que me cause una gracia muy tremenda. A veces es re-sutil: un pibe se tropieza con sus talones o una vieja pisa mal una baldosa y listo, no pasa más nada y la vida sigue. Pero las que son terribles incluyen rodillas raspadas, bolsas de compras desparramadas por ahí, algún que otro gritito desesperado, gente ayudando, toda una secuencia de porquería que implica que alguien ha perdido su dignidad y decencia para siempre.

Bah, yo digo que es un superpoder, pero capaz que la gente está más boluda que de costumbre, yo que sé. Teniendo en cuenta que 4 millones de personas votaron a un cretino traumado, algo me dice que la segunda opción rankearía fuerte.

El segundo poder es más individualista, ponele. Una vez por mes, como mínimo, me encuentro plata en la calle. ¡Y no falla! Al menos una moneda, al menos un billetín de dié peso, al menos algo peque siempre se asoma. La otra vez me encontré un billete de mil y estuve chocho por tres días. No me importa que la plata equivalga apenas para un alfajor, ésa no es la cuestión. Es el placer de saber que de algún modo hay energías dispersas por ahí que confabulan en alegrarme el día del modo más pete posible.

Este último poder, de más está decir, se encuentra en sus zonas más bajas desde diciembre del año pasado. No porque yo esté fallando, es nomás que literalmente no hay un mango partido al medio. No podemos permitirnos el lujo del descuido, ahora prima el ir con calzón de lata a cualquier lado.

Estos dos poderes concatenados por supuesto que no sirven para la lucha contra el crimen ni para detener una invasión alienígena ni para chorear gemas del infinito. Al contrario, uno dispensa entropía al pedo y el otro sería como un apapacho universal. Igual son poderes, loco, ¡más respeto!

Aunque no sé, ahora que lo pienso supongo que si hay algún caco pungueando celulares lo puedo mirar de reojo para que el pibe en la corrida se tropiece y se parta la pera. Pero meh, no lo sé, creo que no me la agarraría con los cacos. Hay mucha necesidá, viteh... Tal vez deba ir a algún acto donde esté el intendente y lo mire y el chabón quede en ridículo total. Ey, eso no estaría mal, ¿eh?

Bueno listo, ahiestá. Tengo que llamarme de alguna forma bien fancy-superheroica y salir a trepar tapiales por el barrio, es un hecho. Con la guita que me encuentro me hago el traje y listo, soy un héroe barrial autogestionado, jaja

Díganme ustedes cómo podría llamarme y quedemos entre nosotros en que jamás van a buchonear mi identidad secreta, ¿si? ¿Hacemos promesa de boy-scout?

Porque mi identidad secreta es ser Renzo Podestá y darles la bienvenida a la segunda emisión de Mundo Tumba, mi newsletter quincenal. A ver de qué me disfrazo ahora (cuak).

  • El segundo capítulo de El Extrañísimo Kranger ha finalizado y mamita, ¡que esto recién comienza! Como siempre, podés leerlo desde su propia página en mi sitio o bien en diferido desde el zine de LocoRabia. Y como es costumbre por estos pagos, la semana que viene van a poder descargarse gratis las versiones en cbr y pdf, para aquellos que quieran conservar la historia en un lindo paquetín con portada y todo. Es más, hablando de portada, por estos días me encuentro dibujándola y la estoy pasando pipa. Supongo que en el próximo envío podrán ver cómo la hice, si les interesa.

  • Por el lado de Peter Pus anoche estuve escaneando las páginas finales de la Temporada Uno. La idea es focalizar en la post-producción en estos días y enviarlas cuanto antes a los amigos de Webcomic Mutante... stay tuned, folks!

  • El otro día me anduvo rondando por la cabeza hacer un zine bien glitchero non-sequitur. Bah, pa' qué voy a mentirles: ¡SIEMPRE quiero hacer un zine bien glitchero non-sequitur! Dibujos desparramados en océanos de píxeles data-bendeados, viñetas que te sumerjan en una entropía nauseabunda que te maree y te haga vomitar de espanto y desolación. Oh por Jebús, ¡necesito hacer eso! ¡Tanto que hacer y tan poco tiempo! No sé si habría quórum para que alguien se prenda a leer algo como esto, pero al fin y al cabo mechupaunwevo. ♫ It's my party and I'll die if I want to ♪ (ah, ¿no era así la canción? Ufa)

Y ahí vamos con las páginas en lápiz del final del Capítulo 2 de El Extrañísimo Kranger, para aquellos curiosetes remolones que gustan de la previa (uy, eso sonó chanchete, ja).

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(mini-serie de 7 capítulos disponible en Netflix)

Y sí, tanto la agitaron que había que chusmear qué onda. Y en efecto, hace bingo con todas las casillas para ser una serie de ésas que son paco en paquetes de yerba y se maratonean de una sentada y todo eso. Yo en lo particular la pasé bien. No tanto por la historia en sí ni por el volantazo que pega a partir del cuarto episodio y que supuestamente dejó a todos culo pa'rriba (justificadamente, por otro lado) sino por el buen pulso puesto en un montaje y edición que aprovecha cada media hora por capítulo para sacarle jugo a todo lo que tiene que contar y en cómo lo cuenta. O sea, disfruté más sus trucos estructurales y en cómo se dosifica la información más que la información en sí, que obviamente no tiene nada de disfrutable y que es un garrón de la gran flauta.

Ahora bien, hay algo que me parece mejor todavía: los ejecutivos de la N roja dijeron hace algunas semanas atrás que iban a cambiar su esquema de producción de películas y series e iban a focalizar más en producir en base a lo que los algoritmos dictaminan sobre "lo que quiere la gente" antes de darle luz verde a propuestas más autorales o ambiciosas... y bué, los netflixnautas (?) le mearon el algoritmo como unos campeones, jaja... Es claro que lo que quiere la gente es traumarse. O regodearse en el sufrimiento. ¡Así votan!

7 Podestrellitas.

Hablando de sufrimiento, acá tenemos un hermoso ejemplo de transmutación de traumas como una de las bellas artes. Eso por un lado, por el otro este disco es la prueba fehaciente que hacer lo que se te cante el pingo siempre que venga desde las tripas puede marcar la diferencia en una escena infestada de gente jetoneando mucho y diciendo poco.

Muchas veces me he topado con la opinión de que el "trap" (lo puse así entre comillas por definirlo de alguna forma, ya que otra definición sería la de "música urbana", término que me resulta vomitivo) es el nuevo paddle o la nueva cervecería artesanal. Depende cómo esté de humor ese día a veces estoy de acuerdo, a veces no. En un punto es como bajarle el precio a toda una movida, un mapa y un montón de cosas que exceden la música y que vinieron para quedarse... aunque yo que sé, también está el hecho de que cualquiera puede clavar tres loops de mierda en el Fruity Loops y tirar barras sobre ser el más capito de la cuadra. Es lo que tiene la democratización de las tecnologías, ¿no? Hasta ahí todo perfecto, por supuesto. De todos modos, la diferencia siempre está marcada por la búsqueda, por aprender, abrir la cabeza, bucear tanto en nuestra cabeza como en movimientos y propuestas quizá del pasado, quizá del presente, para resignificarlas como pinte con el fin de romper las reglas y patear el tablero. Y para lo corto que se me hace el disco encuentro todo esto y sigo encontrando más y más cada vez que le doy play y me lo zampo entero. Porque aparte eso: estamos hablando de un disco, de un concepto, de una historia, de algo para escuchar de pé a pá. No son solo singles sueltos que tarde o temprano fueron juntados bajo una carátula. Entre paréntesis, hay una revalorización ahí que me cae bien y que parecería ser tendencia. El nuevo de Billie Eilish será subido entero, sin singles. Lo mismo hizo Tylor Swift con su último mastodonte de treinta temas... en fin, se entiende: el síndrome spotify estaría pegando la vuelta. Salud.

9 Podestrellitas.

Escrito por Jeff Lemire, dibujado por Gabriel H. Walta, coloreado por Jordie Bellaire

Publicado por Image Comics (y pirateado por acá).

Ok, qué tenemos acá: en una noche cualquiera un camionero traumado llamado Dom va por la ruta y asiste a Birdie, una mina que acaba de tener un accidente en donde la quedó su novio, así que está en pleno trauma. El motivo del incidente es que Birdie trató de evitar llevarse puesta una especie de osamenta extraña que cuando la tocan para ver qué es los lleva a un plano paralelo desértico y plagado de criaturas humanoides. Por razones que no contaré hay una agente del FBI (también traumada) investigando el traspaso de una de estas criaturas al mundo real y que tarde o temprano se ve envuelta en una investigación en torno a una cadena de comidas rápidas llamada Billy Bear. También aparece un viejo con camisa hawaiana que la juega de misterioso (y capaz que esté traumado o no, ya veremos) y circunda entre los dos planos y si esto que te cuento fue suficiente para engancharte entonces corto acá porque la cosa va evolucionando a niveles muy interesantes.

Pocas veces me ha pasado de estar esperando cada mes por capítulos de un comic que tardo aproximadamente 5 minutos en devorarlo. Es lo que me pasa con Phantom Road, una historieta que sin querer reinventar la rueda propone un buen relato de terror y ciencia-ficción llevado con precisión quirúrjica por Jeff Lemire, que cuando está motivado es un crack, pero especialmente por Gabriel Walta, el dibujante español cuyo estilo entre minimal y clasicote acierta de pleno en tonos, ambientes y tempos narrativos que son una joyita y que van de la mano con la historia así como una milanesa va de la mano con el puré.

Van 10 capítulos de esta historia y por supuesto que ya se huele cierto tufillo a que más pronto que tarde algún nemflis o práim o julu va a manotearlo y hacer cualquier carajo. De hecho Lemire, para aquellos que no son de consumir comics, es el creador y uno de los responsables de Sweet Tooth, esa serie de Netflix con el nenito con cornamenta de ciervo y el grandulón más bueno que un gatito abajo de la lluvia, así que es cuestión de tiempo que este comic pegue el saltito a lo audiovisual... ¡Cuando pase eso acuérdense de Mundo Tumba que les trajo la primicia primero! ahrequelepasaba

8 Podestrellitas.

Hoy: Cine Nuevo Monumental.

Y así concluye el segundo vistazo al Mundo Tumba, éste un poquito más cortito que el anterior because #StuffAndShitEverywhere. Es más, este newsletter debería haber salido el 1ero de Mayo pasado pero no pudo ser debido a una deadline matarife que me tuvo al salto por el anillo de fuego. Procuraremos evitar esta clase de cosas en el futuro.

Mientras tanto, sé que afuera hay cachengue en varios frentes: el país ahora mismo se encuentra sumida en el espanto total, las leyes laborales se fueron a mimir (tal vez) para siempre y en Twitter hay un debate super-intenso por un boludo que salió a decir que la película Invasión le parece una garcha. Lo importante, amigos, ¡lo importante!

Me abocaría a comentar cosillas al respecto pero ando con el seso medio frito como para hilvanar dos palabras seguidas. ¿Necesito vacaciones? Ja, el otro día el cosito de recuerdos de FB me chusmeó sobre un viaje a Mina Clavero que hice creo que en 2012 o por ahí. Creo que ésas fueron más o menos las últimas vacaciones clásicas de ésas donde te tomás el palo y gastás guita al pedo en lugares bonitos. No me quejo, es lo que hay. No sé si necesito "esa" clase de vacaciones, pero estaría bueno un buen meteorito que nos descajete el culo de una buena cochina vez.

Nos vemos en 15 días con más mensajes de esperanza <3

Read the original on mundotumba.substack.com

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