Durante años, hablar de XFUSION era hablar de una marca que siempre ha estado presente en el mundo del MTB, pero que rara vez ocupaba titulares frente a gigantes como FOX o RockShox. Sin embargo, la llegada de la nueva gama Rezza deja claro que la histórica firma taiwanesa quiere volver a posicionarse como una alternativa real dentro del XC moderno.
Y lo hace manteniéndose fiel a una filosofía que la propia marca ha defendido desde sus inicios: desarrollar suspensiones centradas en el rendimiento real sobre el terreno, priorizando la funcionalidad, la durabilidad y la calidad de construcción por encima de las tendencias del mercado o las estrategias puramente comerciales.

La nueva familia Rezza nace precisamente con ese objetivo. Una horquilla y un amortiguador diseñados para responder a las exigencias del XC actual, donde las bicicletas son cada vez más capaces bajando, los circuitos más técnicos y los usuarios demandan suspensiones ligeras sin renunciar al control ni al soporte.
Para descubrir hasta dónde llega esta nueva propuesta, durante los últimos dos meses he montado la gama Rezza XC, concretamente la horquilla Rezza Finecut RCP y el amortiguador RLXR, con un mando remoto de bloqueo y con la tija telescópica XFUSION Manic, en una Specialized Epic 8 EVO equipada con 120 mm de recorrido delante y detrás (por lo que la hemos convertido en una Epic "normal"). Durante este tiempo la he utilizado en todo tipo de terrenos: senderos rápidos, zonas de raíces, subidas técnicas, pistas rápidas e incluso varias jornadas de auténtico "EnduXC" , exprimiendo cada milímetro de recorrido para comprobar cuáles son sus límites reales.

Diseño y filosofía
Desde el primer momento queda claro que la gama Rezza busca competir dentro del segmento XC de alto rendimiento.
La horquilla utiliza barras de aluminio de 34 mm, eje Boost 15x110 mm y está disponible en recorridos de 100, 110 y 120 mm. Su peso declarado es de 1.520 gramos, una cifra que la sitúa de lleno entre las horquillas XC de alto rendimiento actuales.

El amortiguador tampoco se queda atrás. XFUSION declara aproximadamente 250 gramos para la versión Rezza, logrando una reducción cercana al 10% respecto al conocido O2 Pro, uno de los amortiguadores más populares de la marca durante los últimos años.

Uno de los aspectos más interesantes de esta nueva generación es la llegada del cartucho Finecut RCP, desarrollado específicamente para la plataforma Rezza. Según XFUSION, incorpora un pistón de mayor tamaño y un aumento del flujo de aceite interno, buscando mejorar tanto la sensibilidad inicial como la consistencia hidráulica cuando la suspensión trabaja de forma intensa. Además, utiliza un sistema de pistón flotante destinado a reducir la aireación del aceite y mantener un comportamiento más estable durante esas largas jornadas de uso.

La filosofía general del conjunto es bastante clara: ofrecer suspensiones ligeras, eficientes y fáciles de ajustar, pero sin sacrificar soporte ni control cuando el terreno se complica.
Especial mención merece el sistema de bloqueo remoto Q Flip 3. Desde el primer contacto transmite sensación de producto premium. Los acabados son excelentes, la ergonomía está muy conseguida y el tacto resulta sólido y preciso. Tanto la horquilla como el amortiguador responden de forma inmediata a cada cambio de posición, y en modo bloqueado la sensación de transferencia de potencia es sobresaliente. Cada pedalada parece llegar directamente a la rueda trasera sin apenas contaminación de la suspensión.

Montaje y setup inicial
Para esta prueba decidí comenzar con una configuración relativamente conservadora: en la horquilla utilicé un SAG cercano al 25%, mientras que en el amortiguador me moví alrededor del 30%.
Precisamente el amortiguador fue el componente que más tiempo me llevó ajustar. Estuve experimentando con diferentes presiones y configuraciones buscando encontrar el equilibrio ideal entre sensibilidad y aprovechamiento del recorrido.
Algo que me llamó especialmente la atención es que no fui capaz de consumir todo el recorrido disponible. El tramo inicial se siente sensible y activo y el tramo medio daba muy buen soporte en compresiones y paso por curva, pero personalmente, me habría gustado encontrar un rango útil de recorrido un poco más amplio manteniendo ese mismo SAG.

Pero… cabe destacar que este aprovechamiento de recorrido lo puedes “amoldar” a tu gusto si juegas con los “Tokens”. De hecho, algo que me ha parecido especialmente curioso es que este amortiguador puede llevar tokens en la cámara positiva y en la negativa. El de la positiva afectará a la parte final del recorrido, mientras que el de la negativa afectará a esa parte inicial. Lo que significa que puedes amoldar a tu gusto esa progresividad del amortiguador.
En cuanto al rebote, nos encontramos con el ajuste esperado en una suspensión XC moderna. Sin grandes complicaciones, pero tremendamente efectivo. Cada clic se percibe claramente sobre el terreno y resulta muy sencillo encontrar el punto adecuado.

La horquilla presentó un comportamiento ligeramente diferente. Su sensibilidad inicial me pareció algo menos marcada que la del amortiguador, especialmente frente a impactos muy pequeños y repetitivos. Sin embargo, a medida que aumenta la intensidad del terreno aparece una progresividad muy conseguida que transmite mucha confianza.
A nivel de integración, el conjunto encajó perfectamente con la Epic 8 EVO que Specialized nos cedió para el test. Más allá de la estética —que personalmente me parece uno de los puntos fuertes del conjunto gracias a sus acabados y combinaciones de color—, la sensación general es que ambas suspensiones trabajan de forma muy coherente con el carácter de la bicicleta.

Primeras sensaciones sobre el terreno
En líneas generales, el funcionamiento de ambas suspensiones me ha dejado una impresión muy positiva.
Además, creo que la Specialized Epic 8 es una plataforma ideal para entender el potencial de este conjunto. La bicicleta ya destaca por ofrecer un equilibrio muy interesante entre eficiencia y capacidad bajadora, y las Rezza encajan perfectamente dentro de esa filosofía.

Sensibilidad y capacidad de absorción
El amortiguador fue probablemente el componente que más me sorprendió. Teniendo en cuenta que estamos hablando de una bicicleta de XC con un sistema monopivote, esperaba un comportamiento más firme en pequeños impactos. Sin embargo, la sensibilidad inicial es realmente buena y la rueda permanece pegada al terreno constantemente cuando aparecen pequeñas irregularidades, raíces o terreno roto.
Cuando el ritmo aumenta y comienzan a aparecer impactos más fuertes, raíces grandes o zonas de piedras donde se requiere utilizar más recorrido, el tacto se vuelve algo más seco. Aun así, nunca transmite sensación de descontrol y mantiene un soporte muy sólido durante todo el recorrido.

La horquilla también me dejó muy buenas sensaciones, especialmente en la zona media de su recorrido. El primer tramo resulta ligeramente menos sensible frente a microimpactos, pero cuando comienzan a llegar impactos de mayor intensidad demuestra un nivel de control y soporte realmente destacable.
Respecto a su sonoridad, cuando afrontamos el típico traqueteo o baches seguidos, el amortiguador trabaja de forma prácticamente silenciosa en todo momento.
La horquilla, en cambio, sí deja escuchar claramente su funcionamiento cuando el terreno se vuelve más exigente. No supone ningún problema de rendimiento, pero es algo que llama la atención durante las primeras salidas.

Curvas, frenadas y compresiones
En frenadas fuertes, apoyos rápidos y compresiones la bici transmite una sensación de aplomo enorme para estar hablando de una bici de XC. Horquilla y amortiguador trabajan de forma muy coordinada y la sensación general es que siempre existe algo más de recorrido disponible. De hecho, algún que otro día exprimí más de la cuenta esta bici, haciendo bajadas calificadas como “endureras” y en la mayoría de las ocasiones tuve la sensación de estar montando una bicicleta con más recorrido del que realmente declara sobre el papel.
Otro aspecto que me sorprendió positivamente y que quería mencionar es la rigidez del conjunto.
Estoy muy acostumbrado a utilizar horquillas con barras de 38 mm, por lo que no sabía cómo iban a responder estas barras de 34 mm de la Rezza al meterla en zonas agresivas. Sin embargo, tanto la rigidez frontal como la lateral me parecieron impecables para el tipo de bicicleta al que va destinada. En ningún momento sentí la necesidad de una estructura más robusta o que necesitase más soporte.
Para una bicicleta como la Epic, el equilibrio entre soporte, precisión y comodidad me parece prácticamente perfecto.

Pedaleando
Una vez que nos ponemos a pedalear ya sea por pista forestal o por senda técnica, el conjunto responde con total contundencia.
En modo abierto la suspensión ofrece un nivel de confort muy elevado y mantiene una gran capacidad de tracción.
Cuando activamos el bloqueo la transformación es inmediata. La transferencia de potencia es espectacular y la sensación recuerda muchísimo a una bicicleta rígida. El trabajo realizado por XFUSION en este apartado merece una mención especial porque pocas veces he encontrado un bloqueo tan firme sin que la transición entre modos resulte brusca.
El modo intermedio es probablemente el apartado que menos me convenció del amortiguador. El tacto se vuelve algo más seco y personalmente no terminé de encontrarme tan cómodo como en las otras posiciones. Aun así, sigue siendo una opción interesante para afrontar subidas técnicas donde necesitamos algo más de tracción que con el bloqueo total.

Mando remoto Q Flip 3
El mando remoto merece una mención aparte. Y es que, sinceramente, me ha parecido uno de los componentes más logrados de todo el conjunto. Los acabados son excelentes, el tacto es firme y preciso y la ergonomía permite cambiar entre posiciones de forma muy rápida en plena “acción”.
Puede parecer un detalle menor, pero cuando pasas constantemente de una posición a otra durante una ruta exigente terminas apreciando muchísimo este tipo de refinamientos.

Características principales
A continuación te resumo las características principales de los tres componentes:
Horquilla XFUSION Rezza Finecut RCP
- Barras de aluminio de 34 mm
- Recorridos de 100, 110 y 120 mm
- Compatible con rueda de 29"
- Eje Boost 15x110 mm
- Offset de 44 mm
- Cartucho Finecut RCP
- Ajustes: rebote y plataforma de tres posiciones
- Compatible con mando remoto Q Flip 3
- Diámetro máximo del disco de freno: 180 mm
- Peso declarado de 1.520 gramos
- Precio: 889 €
Amortiguador XFUSION Rezza RLXR
- Diseño específico XC/Trail ligero.
- Aproximadamente un 10% más ligero que el O2 Pro.
- Nuevo sistema hidráulico.
- Mayor soporte en la parte final del recorrido.
- Mayor volumen de aire para una mejor sensibilidad en pequeños baches
- Posibilidad de utilizar espaciadores de volumen tanto en cámara positiva como negativa.
- Configuraciones con bloqueo remoto y plataforma de tres posiciones.
- Opciones de montaje métrico: 170x30, 170x35, 190x40, 190x45, 210x50, 210x55
- Opciones de montaje Trunnion: 145x30, 145x35, 165x40, 165x45, 185x50, 185x55
- Precio: 398 €
Mando remoto “Q FLIP 3”
- Peso: 74 gramos
- Diseño de doble función para bloqueo de suspensión y control de tija telescópica
- Diseño ergonómico, ligero y de perfil bajo
- Compatible con la horquilla Rezza, el amortiguador trasero Rezza y la tija telescópica XFusion Manic, (que también la montamos en el test)
- Precio: 94,50 €

Conclusión
Tras dos meses de uso, sinceramente, las XFUSION Rezza me han dejado una impresión claramente más positiva de lo que esperaba antes de empezar esta prueba. Su funcionamiento general es muy sólido, el tacto resulta más refinado de lo que históricamente muchos usuarios asociaban a la marca y tanto la rigidez como el soporte están a un nivel realmente alto para una suspensión destinada al XC moderno.
Especialmente destacable me ha parecido su eficiencia pedaleando y el excelente funcionamiento del sistema de bloqueo, capaz de transformar completamente el comportamiento de la bicicleta cuando buscamos el máximo rendimiento en subida o aceleración. Además, todo ello llega acompañado de un precio considerablemente más contenido que algunas de las referencias más conocidas del mercado.
La gama Rezza deja claro que XFUSION se está tomando en serio el XC actual y quiere ser una opción a tener en cuenta para quienes buscan rendimiento sin disparar el presupuesto.
Durante estos dos meses no he experimentado ningún problema mecánico ni pérdida de rendimiento. Evidentemente, todavía será necesario acumular muchos más kilómetros para evaluar aspectos como la durabilidad a largo plazo o el mantenimiento, pero las primeras sensaciones no podrían haber sido mejores.
Y sinceramente, después de convivir con ellas durante todo este tiempo, puedo decir que han conseguido algo importante: hacer que mire a XFUSION como una alternativa más que competitiva del segmento XC de alto rendimiento.


Comments
Nothing yet. Say the first thing.
Sign in to join the conversation.