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Bueno, pues hoy tenemos un programa especial, un programa muy cortito que vamos a hacer así como una especie de mini reportaje porque acabamos de presenciar en el Centro Deportivo y Cultural El Corralizo de Colmenar del Arroyo una representación estupendo de Pepincho Repúa. O bueno, sí, o si yo tuviera una púa. La historia de Eva Clemente, seguro que la conocéis. Y tenemos a un personaje, bueno, a cinco personajes, no sé cuántos personajes, seis. Amaya del Campo, ¿cómo estás? Múltiple personalidad, ¿qué tal? ¿Cuántos personajes haces? Seis y siete que se asoma por detrás también. ¿Y cómo le das personalidad a cada uno de ellos? Pues porque viven en mí. Son todos tú. Bueno, ya la experiencia de muchos años en teatro te da para crear tu propio personaje y si hay que hacer seis personajes, no solo uno en una obra de teatro, ni dos, ya seis, siete. Cada uno tiene su voz, sus movimientos, su carácter. ¿A que sí? Los habéis distinguido, ¿no? Bueno, eso es lo importante. Bueno, aquí tengo a varios compañeros de Menudo Castillo. Está Manuela. ¿Qué tal, Manu? Bien. Bienvenida. Está Mohamed. Hola, Mohamed. Pero Moja te cae el micro. Hola. ¿Qué tal? Bien.
Además, Moja, hoy es un día especial para ti, ¿no, Moja? 11 años cumple el tío. Madre mía. Que me han dicho que te quieren preguntar ellos a ti. A ver, pues pregúntame. Así que, venga, vamos a preguntar. Moja, ¿quieres ser el primero? No. Ah, pues Manuela. ¿Te ha costado mucho aprenderte tanto diálogo y representar a tantos personajes? Pues mira, cuando estrenamos esta obra en otoño, tuvimos dos meses para prepararla. Es decir, día y noche estudiando, bueno, tanto por la noche no, pero cuando es un texto además rimado, porque un texto normal lo puedes improvisar en prosa, pero si es rimado te lo tienes que saber de memoria para que la rima case con todas las estrofas. Entonces cuesta, porque yo llevo muchos años haciendo teatro, pero ahora ya a estas alturas me noto que me cuesta un poquito más. Pero en dos meses preparamos todo, toda la obra, tanto mi compisa Pepincho, la protagonista, y como yo todos los personajes. Entonces, ¿cómo no me vuelvo loca? No lo sé. Cuando salgo del conejo y no salgo de Rufino, digo, a ver, ¿ahora qué personaje me toca salir? Entonces, una vez que me convierto en el personaje, ya suelto el texto. ¿Y cómo te lo pasas haciendo esta función? Me lo paso pipa.
Pero pipa, pipa. O sea, genial. Porque además no es solo hacer un personaje, es que son varios. Entonces me da pie para jugar muchísimo porque yo soy muy juguetona. Es verdad que te conocemos, así que... ¿Quieres preguntar, Moja? Venga. ¿Cuál de todos esos personajes te gusta más y por qué? Pues a ver, me gusta Inés. Porque me da mucho juego. Ella es muy diva, es una perra lanuda. Me han llamado caniche, me han llamado de todo. Pero además es la más malota. Es muy abusona. Ella le quita púas sin piedad a Pepincho. De hecho, habéis estado gritándome todo lo que no está escrito. ¡Que no le quiten! Porque al público le transmite esa empatía hacia Pepincho de decir, oye, te estás pasando. Entonces disfruto mucho. Yo con los papeles de malo me gusta mucho. Es que mola mucho. Si tuvieras que eliminar algo de la obra, un personaje, una característica, ¿qué eliminarías? Yo es que no eliminaría nada. Es que la obra está redonda como está. Es decir... La idea es ver cómo Pepincho está buscando amigos por el bosque y cada uno de los animales está aprovechándose de él.
Entonces necesitamos ver ese proceso de cómo Pepincho está contento buscando amigos hasta que al final acaba derrumbado diciendo me han quitado todas las púas, me han quitado la protección que los erizos las necesitamos, viene el águila, me quiere comer. Ya es un momento ya de bajón total, entonces no se puede quitar nada. Al revés, se podría añadir incluso. Claro, de otra manera es una función que está muy bien porque dura 50 minutos, que yo creo que es ideal. Sí, o una hora. 50 a una hora, sí. Es ideal, por ejemplo, para llevarlo a un centro educativo. Sí, perfecto. ¿Cómo nace esta idea de ponerlo en escenario? Porque el libro llevaba mucho tiempo siendo un exitazo. El libro lleva muchos años. Si yo tuviera una púa, ahora se ha reeditado con título nuevo. El libro lleva 10 años, 10 años vendiéndose en muchos colegios, en librerías, en bibliotecas, y al final es un libro que es muy teatralizable. Entonces aquí la señorita, la autora Eva Clemente e Isa, que estuvieron así trabajando un poquito, porque Isa es también psicóloga y hace las guías didácticas de los libros demonautas, y dijeron...

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