Bienvenida querida persona que lee ♡
Siempre me han gustado los comienzos. Y este comienzo de año viene siendo bien bonito para mi. Nada particular ha pasado, salvo que, estoy consciente de las cosas que quiero y las que no. Y aunque se que el nuevo ciclo no es más que una ficción que nos creamos para ordenarnos un poco, ayuda sentir que tenemos la posibilidad de comenzar desde cero. De re-hacernos. De re-ordenarnos.
Hay algunas cosas que están siendo claves en mi rutina diaria:
Salir a caminar y fijarme en lo que sucede a mi alrededor. Mirar hacia arriba. Prestarle atención a las interacciones de la gente. Me ha servido mucho el ejercicio de que si encuentro algo que me llame la atención lo capturo con mi celu.
Buscar inspiración en todos lados, en objetos, en libros, en librerías, en papelitos, en canales de YouTube de personas que me hacen querer hacer cosas, en newsletters que me enseñan como sienten y piensan otras personas, en las fachadas de las casas, en las calles.
Escribir. Pero escribir no solo con la intención de registrar lo cotidiano, sino de encontrar lo especial de cada día. Una impresión de algo, una frase, algo que me dio curiosidad, un aprendizaje, una canción que me hizo sentir, etc.
Rodearme de las personas que quiero. Y creo que este punto es clave. El año pasado venía muy aislada. Encerrada siempre en mi lista interminable de quehaceres. Poder conectar, así sea un ratito, con ellos, ha sido revolucionario en mi semana.
Leyendo Substack me encontré que varias personas a las que sigo de cerca estuvieron refiriéndose a los objetivos de este año no como to do List interminables, sino como cosas que nos brinden bienestar. Hubo un concepto particular que me gustó mucho, de una chica que hablaba de un “to care List” y me pareció hermoso coincidir en ese enfoque. ¿Será que todos estamos llegando a la misma conclusión? Vivir más despacio, presionarnos menos, disfrutar(nos) más.
Esta semana estuve conmovida con el nuevo álbum de Benito. Admiro a todos los artistas que destacan la cultura de su patria. Que eligen resaltar la belleza de su tierra, retratándola tal y como es. Con lo duro, y con lo hermoso. Me gustaría alguna vez sentirme así con Venezuela. Querer a mi patria como a mi propia madre. Perdonarla. Ojalá algún día pueda. Algo que sentí: Que bonito es ser caribeño.
Ayer fuimos a tomar algo en una vereda en Villa Ortuzar y estaba musicalizando un DJ. Pasaba cada tanto Rawayana y yo me sentía feliz, como entendiendo y siendo parte de mis dos culturas. Cosa que pocas veces pasa. También tocaba Parcels, Daft punk, musica house. Estar ahi tomando unos drinks con Jesús mientras charlábamos de la vida, veíamos el atardecer y escuchábamos la musiquita que nos gusta, me hizo sentir plena y feliz.
Compré este carrito organizador por mercado libre para ordenar todas mis chuches crafty y estoy chocha. Me lo recomendó Bren y me encantó. Me sorprendió lo practico que es y la calidad que tiene así que te dejo el link por si justo también estas necesitando algo así.
Hice una lista de ideas de plancitos lindos para hacer contigo o con linda compañía que te ayuden a conectar con tu lado creativo especialmente en esos momentos en donde te sientes bloqueada o desmotívada. Te dejo el link espero que te sirvan tanto como a mi.
El diario de la procastinación por Diego Geddes.
LQSQI por Gabi Chestrada.
La marea por Nolan Rada.
Absurdo y Real por Ray Tarazona.
Ya configuré mi canal de YouTube *Inserte aqui grito de emoción* y ya tengo todo preparado para empezar a grabar esta semana. Siento que será el formato por donde más podré compartir, y eso me entusiasma mucho. Deséenme suerte. Les dejó el link por si quieren suscribirse de una vez.
Gracias por estar aquí nos vemos el próximo domingo ♡

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