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La Volanta · May 7, 2024

La impunidad de un deforestador en Paraguay

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Aldo Benítez · La Volanta

Esta nueva edición de la Volanta llega con una cuestión que nos llena de orgullo: Sale el primer reportaje en conjunto con El Surti, un medio digital paraguayo que hace tiempo viene haciendo un periodismo serio, exponiendo historias que inquietan al poder y con quienes siempre hemos querido realizar trabajos en forma conjunta.

En esta oportunidad, te contamos la historia de este caso que involucra a Ulises Rodriguez Teixeira, un empresario brasileño del agro que, una vez más, salió airoso en una investigación en su contra por deforestación y en una causa realmente simbólica para la historia reciente del país, tanto en lo político como en lo ambiental.

No es, por cierto, el único caso por desmonte en el que estuvo investigado Rodriguez Teixeira, que, sin embargo, siempre supo conseguir que la Justicia lo deje prácticamente impune.

Es un gusto poder mostrar esta alianza editorial con El Surti. Estamos seguros de que esto será un camino que iremos mejorando y potenciando con el paso del tiempo.

Muchas gracias por estar.

- Reportaje central: La impunidad de un deforestador en Paraguay

- Actualidad: Frenada la idea de un nuevo desmonte en Asunción para construir un Supermercado

- Recomendaciones: Lo que hay que ver, leer o escuchar

Rodriguez Teixeira, hablando a agentes de la SENAD, durante una intervención en una de sus estancias (Foto de ABC Color)

El empresario del agronegocio Ulises Rodríguez Teixeira fue condenado a una multa de G. 150 millones por la destrucción de bosques en una estancia dos veces más grande que la capital del país.

En las oficinas del Poder Judicial de Santa Rosa del Aguaray, en el departamento de San Pedro, era otro jueves rutinario más aquel 22 de septiembre de 2022 en que se publicó el AI N° 233, un documento de difícil lectura para quien no frecuenta el lenguaje leguleyo. Y, sin embargo, ese documento dio por terminada una causa judicial en una de las regiones más afectadas por la destrucción de bosques en Paraguay y selló, una vez más, una garantía de impunidad al acusado: Ulises Rodríguez Teixeira. 

El caso se remonta más de diez años atrás, a agosto de 2012, cuando un feroz incendio arrasó buena parte de los bosques de la estancia Paso Kurusu, propiedad de Teixeira, un empresario de nacionalidad brasileña que se asentó en el país a finales de la década de 1990 y que logró convertirse en uno de los mayores terratenientes en uno de los países con mayor desigualdad en la distribución de tierras en el mundo. Teixeira también se hizo otro mérito: ningún otro empresario en su rubro tiene tantas denuncias en su contra o acusa tantas intervenciones estatales a sus fincas.

La estancia en San Pedro se trata de un inmueble de 21.833 hectáreas. Paso Kurusu dobla en tamaño a Asunción, la capital de Paraguay, que tiene 11.700 hectáreas.

El incendio de 2012 no fue el primero en ese inmueble, pero sí fue el más impactante por sus proporciones. Crónicas periodísticas de la época relatan que cientos de bomberos y trabajadores de la estancia tuvieron que trabajar durante varios días para controlar el fuego. Los datos sobre la destrucción del bosque no son exactos, pero cálculos aproximados de las organizaciones Alter Vida y Base IS sugieren que el incendio alcanzó a 7.477 hectáreas de bosques y pastizales, un tercio del total de la propiedad.

Este cálculo se hizo a partir de la cantidad de focos de incendio que identificó el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES). El ente había registrado en San Pedro unos 125 focos de incendio, de los cuales 25 se dieron en la estancia Paso Kurusu.

La estancia de Teixeira se encuentra dentro del territorio del Bosque Atlántico del Alto Paraná (BAAPA), una parte de Paraguay que corresponde al Bioma Bosque Atlántico, una extensa masa boscosa que cubre 10 de los 14 departamentos de la región Oriental, extendiéndose hasta Brasil. Según especialistas, el BAAPA es una de las ecorregiones con mayor biodiversidad en el mundo. También es una de las más amenazadas.

Los técnicos de Base IS y Alter Vida que recorrieron la zona del incendio en Paso Kurusu llegaron a la conclusión, con base en las evidencias que encontraron en el lugar, que el fuego que consumió casi el 33% del territorio de la estancia fue provocado.

También según su informe, el 63% del bosque nativo que habitaba el inmueble se perdió. Hoy en día, casi todo Paso Kurusu se ha reducido a un desierto de soja y plantaciones.

«Los bosques nativos de la zona de Teixeira eran el hábitat de nuestra ave nacional, el Guyra Campana, y también de la mayor especie de boa que tenemos en el país, el mboi ro’y«, dice el ambientalista Oscar Rodas, director de cambio climático de la organización WWF.

Asegura, además, que varios trabajos de investigación que se hicieron posteriormente muestran que en los bosques arrasados en la estancia también había ejemplares de plantas nativas de incienso.

Todo eso se ha perdido.

Su dueño dijo que el fuego lo iniciaron personas ajenas a su empresa buscando invadir el predio. No era la primera vez que aseguraba algo así.

Ulises Rodríguez Teixeira llegó a Paraguay desde el estado de Paraná, en Brasil, donde su familia ya tenía negocios en el sector agroindustrial, así como denuncias por delitos ambientales. Se instaló entre los departamentos de San Pedro y Canindeyú, en la frontera de la región Oriental del país, donde cientos de empresarios brasileños llegaron para dedicarse a actividades agropecuarias y han logrado acumular riqueza con tierras. Paradójicamente, ambas regiones también son territorio de las poblaciones más pobres del país y las que más bosques perdieron en los últimos años, a pesar de que allí rige desde 2004 la ley 2524, también conocida como ley de “Deforestación Cero”.

Aunque el gobierno actual intenta instalar que la producción de estos territorios está libre de deforestación, según datos del propio Instituto Nacional Forestal (INFONA), se han deforestado unas 21.773 hectáreas de bosques entre 2017 y 2022 en San Pedro, mientras que, en Canindeyú, en ese mismo periodo, se arrasaron 17.625 hectáreas.

Una de las tantas intervenciones realizadas en la Estancia Paso Kurusu, en el 2015 (Foto Archivo Fiscalía)

Rodríguez Teixeira tiene al menos ocho estancias entre estas dos localidades, de acuerdo con registros catastrales. La organización “De Olhos Ruralistas”, un observatorio del agronegocio de Brasil asegura que él y su familia se ubican en la sexta posición como los empresarios brasileños con más tierras en Paraguay. Su negocio se centra en el arrendamiento o alquiler de tierras. Además de Paso Kurusu, el empresario es propietario de La Suiza, Lapacho, Aparay, Urtigao, Yvypora y Santa Teresa, que suman poco más de 51.000 hectáreas. La empresa madre que opera entre estas estancias es XT Paraguay, que maneja con su familia.

A estas siete propiedades sumó una última adquisición en 2022: la estancia Ciervo Verde, de unas 7000 hectáreas, ubicada casi al lado de la estancia Paso Kurusu, en Santa Rosa del Aguaray. Ciervo Verde alberga, quizá, el último remanente de bosque de la zona del BAAPA.

Las empresas de Teixeira están vinculadas con sus estancias, y estas, indefectiblemente, a problemas por delitos ambientales. Entre 2010 y 2023, el Ministerio Público registró ocho investigaciones contra sus empresas por delitos relacionados con la tala, la deforestación, el uso de la tierra y otros tipos de violaciones ambientales.

En ese mismo periodo, el MADES abrió 22 investigaciones, de las cuales 14 fueron por posibles violaciones ambientales. Las restantes se trataron de inspecciones. También aparece en el INFONA, que de 2018 a 2023 registró seis intervenciones en sus estancias. Al menos cuatro casos se debieron a cambios no autorizados en el uso de la tierra y otros tres casos fueron por desmonte ilegal.

Pero este largo historial de transgresiones no le ha impedido a Rodríguez Teixeira afincarse con holgura en el país. Comparte con miembros de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), uno de los lobbys más poderosos del agronegocio del país.

Es dueño de un hangar cerca del aeropuerto internacional de Luque que, según su declaración de impacto ambiental, tuvo una inversión inicial de 725.000 dólares y una capacidad para almacenar una docena de aviones y helicópteros. Sus operaciones se extienden hasta los Estados Unidos. Junto a su familia registró en 2021 la empresa Teixeira International Investment LLC, según la División de Corporaciones del Departamento de Estado de Florida.

Quienes lo conocen aseguran que ha financiado campañas políticas de caudillos en la zona donde operan sus empresas. Las comunidades indígenas colindantes con sus tierras lo consideran alguien muy celoso de sus inmuebles. Pocas veces ha accedido a hablar con la prensa por casos de deforestación en sus estancias. Siempre ha logrado salir airoso de las denuncias en su contra, al menos cuando las investigaciones llegaron hasta el final.

Multas mínimas o suspensión condicional son las resoluciones que le permitieron operar sin mayores problemas, pese a informes de los propios fiscales o de organizaciones ambientales que demuestran la destrucción de bosques en sus inmuebles. El incendio de la estancia Paso Kurusu no sería la excepción para Teixeira.

Se puede leer todo el reportaje aquí: La impunidad para el deforestador en Paraguay

En el Barrio San Vicente de Asunción, los vecinos se hicieron sentir para evitar lo que parecía inevitable. Que el último remanente de árboles de toda la zona termine derrumbado para que se habilite en ese lugar un nuevo supermercado para mayoristas, que sería el tercero para esa parte del barrio.

Por ahora, sin embargo, hay una sensación de victoria. Se logró que los árboles no sean derrumbados.

La Municipalidad de Asunción, bajo la administración de Oscar "Nenecho" Rodríguez, ya había autorizado desmontar cerca de los 100 árboles, muchos de ellos añosos, que estaban en ese predio en disputa y considerado, inmueble municipal.

Los vecinos se organizaron, se manifestaron, y finalmente consiguieron que la iniciativa municipal quede sin efecto. Es más, la propia Cámara de Diputados, a instancias de la diputada Johana Ortega, dio media sanción al proyecto de ley para expropiar a favor del MOPC el predio donde están estos árboles, para usarlo como espacio verde de la comunidad.

Ante esta situación, la Municipalidad de Asunción dejó sin efecto la orden de la tala de los mismos, que ya estaban marcados, incluso.

Ahora queda en manos de la Cámara de Senadores asegurar ese terreno para la comunidad de San Vicente, aprobando la sanción de Diputados.

La serie "El vuelo 601" está en Netflix. Trata la historia del secuestro de un avión en Colombia, en los años 70, que tuvo como protagonistas a dos paraguayos, futbolistas ellos, que vieron una oportunidad de hacer dinero con esta loquísima idea. Me hubiese gustado, para mayor veracidad, que los paraguayos hablen más en guaraní entre ellos, pero bueno, cada quien con su gusto.

Timore:

Es una apuesta que hace el diario Ultima Hora con un podcats, contando o narrando lo que pasa a nivel político, social o económico en el país. Me parece que es una buena alternativa de comunicar y dar a conocer historias relevantes.

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Read the original on lavolanta.substack.com

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