Los helados son un clásico de cada verano, un producto destinado a todos los publico y que la sociedad consume para disfrutar de algo dulce y subsistir el calor. Sin embargo, un análisis reciente de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) pone el foco sobre los ingredientes que utilizan estos productos y revela que muchos se alejan de la receta tradicional que intentan vender.
El período conocido como el “golden quarter”, que abarca desde noviembre hasta principios de enero y coincide con la fiestas de compras de Navidad y Reyes y las posteriores rebajas (Black Friday, Cyber Monday, la Navidad y las rebajas de enero), se presenta este año con un notable aumento en la disposición de gasto de los españoles. Un reciente informe de KPMG y Appinio ha revelado que, de media,…
Si ya has ido a hacer la compra para estas Navidades, probablemente lo hayas notado en el bolsillo. La cesta de la compra se ha encarecido de forma notable respecto a 2024, y miles de hogares canarios están viendo cómo deben reducir cantidades o sustituir productos tradicionales por opciones más baratas para poder mantener sus cenas y comidas festivas. De esta situación ha alertado la Organización…
La Navidad en España no sería lo mismo sin la tradicional bandeja de turrones. Entre los dulces más emblemáticos se destacan los turrones de almendra, tanto los de Jijona (turrón blando) como los de Alicante (turrón duro).
Los helados son un alimento recurrente y poco saludable en verano, que es la época en la que más se consume este producto. En cambio, es irresistible no caer en la tentación de comerte uno.
Apagones, bloqueos y una vigilancia cada vez más intrusiva han puesto en jaque a la mensajería tal y como la conocemos. Entre cifrados prometidos y copias en la nube, crece el interés por soluciones que prioricen la resiliencia y reduzcan la huella de datos al mínimo.
Cuando un consumidor se asoma al pasillo de limpieza del supermercado se topa con paquetes de esponjas bicolores (verde y amarillo, azul y blanco, incluso rosas fluorescentes) que parecen seguir un código secreto.
Tienes un vaquero que te encanta pero te queda holgado en la cintura, o bien has perdido unos kilos y todos los pantalones te bailan. La solución habitual, ceñir un cinturón y arrugar la pretina, funciona, pero deja un frunce poco estético y, a veces, un bulto abultado bajo la camiseta.