En este mundo de la observación astronómica con vocación científica la finalidad última es generar datos de valor, cuantos mas y de mas calidad mejor, para que alguien los aproveche en su propósito de entender la naturaleza del cosmos.
La noche 8 de septiembre de 1913, un joven astrónomo doctorando llamado Franz Kaiser realizaba su programa de observaciones con el doble astrógrafo de 40cm del Observatorio de Heidelberg, un centro que a principios del siglo 20 hervía de actividad en el estudio de asteroides.
En este mundo de la observación astronómica con vocación científica la finalidad última es generar datos de valor, cuantos mas y de mas calidad mejor, para que alguien los aproveche en su propósito de entender la naturaleza del cosmos.
En este episodio vamos a hablar un poco de todos esos temas pero con un foco muy interesante, un nuevo cacharrito llamado Sol'ex, obra del insigne Christian Buil, y que nuestro invitado, Luís Farinós, nos descubre compartiendo su experiencia de primera mano.
A unos 3000 años luz de la tierra , en la constelación de Corona Borealis, se encuentra lo que desde nuestro punto de vista es una humilde estrella invisible a ojo desnudo.