RSS Amplifier

El Substack de La Chispa Interior · Feb 27, 2026

Manzana y canela

0
Sign in to vote or save

La chispa interior · El Substack de La Chispa Interior

Entré en la tienda como quien entra en un lugar que ya conoce de memoria. Mis pasos siguieron el recorrido habitual, de forma automática, hasta que algo (no sabía el qué) me hizo querer desviarme. Fue simple curiosidad, mi cuerpo pidiéndome un cambio. Quería explorar. LA cuestión es que acabé en una zona que nunca miro y que, de hecho, me parecía un pasillo de transición: una estantería donde a la altura de los ojos había varias cajas metálicas de caramelos, todas con ese aire vintage que parece guardar secretos.

Me acerqué. Había colores apagados, tipografías antiguas, ilustraciones que parecían impresas con tinta espesa. Y entonces la vi: una caja pequeña, granate y dorada, preciosa. “Cinnamon and apple”. No tuve que pensarlo. Algo en mí (algo más profundo que el pensamiento) dijo “esa”. Fue curioso darme cuenta después de que mi subconsciente lo supo antes que yo. Como si una parte de mí recordara un sabor que mi mente había olvidado.

Cuando probé el primer caramelo, el sabor se abrió cálido, dulce, especiado (aunque un poco picante). Y ahí ocurrió: una memoria que no sabía que seguía viva se encendió. Ese sabor ya lo conocía. Pero… ¿de dónde?

La respuesta me llegó como si de un destello se tratase: unos chicles de canela que masticaba cuando tenía unos once años. Me encantaban. Los había olvidado por completo. Y sin embargo, mi cuerpo no. Mi subconsciente reconoció el camino antes que yo misma.

Ese sabor me llevó a un tiempo que, durante años, pensé que había sido “el mejor”. Un tiempo en el que la vida aún no había comenzado a saberme a sangre. Pero mientras lo saboreaba, entendí algo importante: tendemos a idealizar el pasado. La verdad es que, aunque todo se torció del todo en un momento determinado (aunque de forma progresiva y acumulativa), nunca tuve una vida fácil. No era un paraíso precisamente. Solo era otro momento, con sus propias sombras, que se empequeñecieron al compararlas con la sombra más oscura.

Y aun así, había algo en ese recuerdo que me abrazó. Algo que sobrevivió a todo lo que vino después.

Hoy soy adulta. Voy adquiriendo herramientas. Me he rodeado de perosnas totalmente distintas. Estoy recuperando mi valor, mi confianza, mi esencia, la que poco a poco muchos me quitaron.

Sigo sanando. Sigo quitando cadenas, una a una, aunque todas se resisten al prinicpio. Pero soy más libre que nunca. Y saborear ese caramelo desde este lugar (desde esta versión de mí que ha sobrevivido sin morir en el intento y que, de hecho, he logrado cosas muy valiosas) me permitió algo que no esperaba: conectar con mi niña interior.

Mientras el sabor se deshacía en mi boca, sentí que podía comunicarme con ella. Imaginé cómo me comunicaba con ella a lo lejos, y que con total calma y seguridad, podía decirle:

Lo hemos conseguido.

Y siento que mis hombros pesan menos.

Sin posts

Read the original on lachispainterior.substack.com

Comments

Nothing yet. Say the first thing.

    Sign in to join the conversation.