Bienvenid@ al capítulo #24 del Laboratorio de Viajes Creativos, la newsletter en la que, una vez al mes, selecciono, muestro y creo propuestas, experimentos y recursos sobre viajes, arte y creatividad.
Este capítulo trata sobre juego
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Maia tiene 2 años y su vida es juego. Convierte cualquier cosa en juguete y entretenimiento. Maia también viaja (ha estado ya en 9 países) y, en cada viaje, lo que encuentra a su paso se lo plantea como un juego. Si consigue recordar todos esos viajes, seguramente lo hará más por lo que jugó en ellos que por los paisajes y monumentos que visitó.
Maia es mi hija, por cierto.
Aunque cuando empecé a dedicar mi vida a los viajes (allá por 2015, fundando mi blog, Un viaje creativo) lo hice con el arte y el juego como forma de recorrer los lugares, Maia me ha recordado la capacidad que tiene el juego de convertir el espacio cotidiano en un escenario lleno de posibilidades.
De hecho, eso es lo que sucede a cualquier persona que llega a un lugar nuevo: entramos en un territorio cuyas reglas todavía desconocemos y el primer juego que se nos plantea es descifrarlas. Por fortuna, antes de aprender a viajar, aprendimos a jugar.
Este Laboratorio propone recorrer ese cruce entre juego y viaje a través de cinco historias diferentes: un artista que lleva más de dos décadas documentando juegos infantiles por todo el planeta; el experimento que convirtió el mundo en una inmensa búsqueda del tesoro gracias al GPS; una vuelta al mundo siguiendo museos donde los juguetes conservan la memoria de la infancia; un creador que transforma las calles en pequeños desafíos para quienes las recorren; y dos aplicaciones que demuestran que la geografía también puede aprenderse jugando.
En este Laboratorio voy a hablar de juego y viaje a través de:
🎨 Un viaje creativo: Children’s Games, de Francis Alÿs
🧪 Un experimento: Geocaching, el mundo convertido en una búsqueda del tesoro
🗺️ Un itinerario creativo: Una vuelta al mundo a través de los juguetes
🔥 Un disparador creativo: Greg Goya y su arte de juegos callejeros
📲 Un recurso TravelTech: GeoGuessr y MapTap.gg
Desde finales de los años noventa, el artista belga Francis Alÿs —que ya ha aparecido en varios Laboratorios (el #4 y el #8) por su particular manera de explorar el territorio— recorre el mundo filmando juegos infantiles. Su proyecto Children’s Games1 reúne decenas de vídeos grabados en países como México, Marruecos, Bélgica, Hong Kong, Ucrania, Nepal o la República Democrática del Congo, componiendo un atlas donde el lenguaje común pasa a ser el juego.
En ellos aparecen piedras, botellas, cuerdas, neumáticos, tizas, palos, sombras o simples objetos encontrados por el camino. Materiales que, combinados con unas pocas reglas compartidas, bastan para convertir una calle, un descampado, una azotea o una ladera en un universo propio. No importa tanto el juguete como la capacidad de imaginarlo.
La cámara (el ojo hipersensible) de Alÿs observa cómo cada comunidad transforma el lugar que habita en un espacio para jugar, donde el territorio pasa a ser escenario y parte de las reglas del juego. Aunque este cambie de nombre, de idioma y de normas, todos estos juegos parecen responder a un mismo impulso: apropiarse del espacio a través de la imaginación.
En mayo del año 2000, el consultor informático estadounidense Dave Ulmer quiso poner a prueba una novedad tecnológica. El Gobierno de Estados Unidos acababa de desactivar la llamada Selective Availability, una limitación que reducía deliberadamente la precisión del GPS para uso civil. De un día para otro, cualquier receptor era capaz de localizar un punto con mucha mayor exactitud. Ulmer se preguntó entonces qué ocurriría si esa precisión se utilizaba para esconder un objeto y dejar que otras personas lo encontraran. Aquella sencilla idea acabaría dando origen al Geocaching2.
Dave Ulmer escondió un pequeño cubo negro en un bosque cercano a Beavercreek (Oregón) y publicó sus coordenadas en un foro de usuarios de GPS bajo un nombre tan descriptivo como The Great American GPS Stash Hunt. Las reglas eran mínimas: encontrar el recipiente utilizando únicamente un GPS, coger un objeto, dejar otro en su lugar y anotar la visita en un cuaderno. En apenas unos días, otras personas empezaron a esconder sus propios recipientes y a compartir las coordenadas por internet. Lo que había comenzado como una prueba tecnológica empezó a extenderse de manera espontánea.
Veinticinco años después, aquel experimento se ha convertido en una comunidad global con millones de escondites repartidos por más de 190 países. Pero quizá su mayor aportación no sea el juego en sí, sino la manera en que transforma el viaje. Geocaching propone recorrer un lugar siguiendo pistas en lugar de monumentos, dejar que el azar y la curiosidad construyan el itinerario y descubrir rincones que rara vez aparecen en una guía.
Si en el Laboratorio #23 propuse una vuelta al mundo por hoteles musicales, en este vamos a hacer otro viaje similar a través de lugares donde los juguetes y el juego son los protagonistas.
🇯🇵 TOKIO (Japón)
╰┈➤ 🧸 Tokyo Toy Museum: La vuelta al mundo podría comenzar en Tokio, en el Tokyo Toy Museum, instalado en una antigua escuela primaria. Su colección y sus espacios de juego giran en torno a los juguetes de madera, los juegos tradicionales japoneses y la idea de aprender tocando, construyendo y probando.
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🇪🇸 PONTECESO (España)
╰┈➤ 🧸 Museo Etnolúdico de Galicia: La siguiente parada es Ponteceso, donde este museo recupera juegos populares gallegos, juguetes tradicionales y formas de ocio transmitidas durante generaciones. Más que una colección de objetos, conserva una memoria del juego ligada al territorio, a las plazas y a la vida comunitaria.
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🇪🇸 FIGUERES (España)
╰┈➤ 🧸 Museu del Joguet de Catalunya: Desde allí, el viaje continúa hasta Figueres, donde el Museu del Joguet de Catalunya reúne miles de piezas de distintas épocas: muñecas, trenes, teatros de juguete, peonzas, autómatas y juegos de mesa. El recorrido permite leer la historia social a través de los objetos con los que jugaron varias generaciones.
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🇧🇪 MALINAS (Bélgica)
╰┈➤ 🧸 Speelgoedmuseum: En Malinas, el Speelgoedmuseum convierte la evolución del juguete en un relato amplio sobre infancia, industria y vida cotidiana. Su colección incluye muñecas, trenes, juguetes mecánicos, juegos de construcción y piezas históricas procedentes de distintos lugares de Europa.
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🇳🇱 LA HAYA (Países Bajos)
╰┈➤ 📚 Kinderboekenmuseum: En La Haya, el Kinderboekenmuseum amplía el concepto de juego hacia la imaginación literaria. Los libros infantiles se transforman en escenarios inmersivos, personajes y recorridos interactivos donde leer también significa explorar, tocar y jugar.
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🇩🇪 NÚREMBERG (Alemania)
╰┈➤ 🧸 Spielzeugmuseum Nürnberg: La ruta sigue hacia Núremberg, una ciudad vinculada desde hace siglos a la fabricación de juguetes. Su museo reúne miniaturas, casas de muñecas, juguetes artesanales, trenes y piezas industriales que muestran cómo la ciudad llegó a convertirse en una de las grandes capitales europeas del juguete.
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🇩🇰 BILLUND (Dinamarca)
╰┈➤ 🧱 LEGO House: En Billund, la LEGO House convierte el juego de construcción en arquitectura y experiencia. Sus espacios están pensados para crear, combinar, resolver retos y experimentar con millones de piezas, demostrando cómo un objeto sencillo puede abrir un territorio casi infinito para la imaginación.
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🇬🇧 LONDRES (Reino Unido)
╰┈➤ 🎨 Young V&A: En Londres, el Young V&A explora la relación entre diseño, infancia, creatividad y juego. Sus colecciones y espacios muestran cómo los juguetes, los objetos y las historias con las que crecemos moldean nuestra forma de imaginar y entender el mundo.
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🏴 EDIMBURGO (Escocia)
╰┈➤ 🧸 Museum of Childhood: En Edimburgo, el Museum of Childhood conserva muñecas, marionetas, casas de muñecas, juegos de mesa y juguetes históricos de distintas épocas. Fue uno de los primeros museos del mundo dedicados a la infancia y permite observar cómo han cambiado las maneras de jugar y educar.
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🇺🇸 ROCHESTER (EE. UU.)
╰┈➤ 🎲 The Strong National Museum of Play: La vuelta al mundo termina en Rochester, en uno de los mayores museos del planeta dedicados al juego. Su colección recorre juguetes, juegos de mesa, muñecas, construcciones y otras formas de ocio, y alberga también el National Toy Hall of Fame, que reconoce algunos de los juguetes más influyentes de la historia.
El artista urbano Greg Goya3 introduce pequeñas intervenciones lúdicas en espacios cotidianos. Utiliza paredes, señales, papeleras, bancos u otros elementos de la ciudad para proponer acciones sencillas que solo se completan cuando alguien decide participar. La obra no permanece quieta esperando ser contemplada: plantea una regla, provoca una respuesta y convierte durante unos segundos a la persona que pasa en jugadora.
Este artista me apareció en la pantalla de mi smartphone en una de las múltiples sugerencias que hace Instagram a lo largo del día (he de reconocer que el algoritmo afina bien). Al verlo, se me ocurrió que su trabajo puede funcionar como disparador para una caminata creativa: elegir un objeto corriente del espacio público e imaginar qué juego podría contener. ¿Qué podría pedirnos una farola? ¿Cómo se convertiría una acera en un tablero? ¿Qué regla mínima lograría que dos desconocidos interactuasen? Formas de hackear o alterar levemente el guion de la calle.
Traigo dos recursos traveltech para la sección de hoy, dos formas de jugar con la geografía y el viaje. GeoGuessr y MapTap.gg
GeoGuessr4 deja caer al jugador en una panorámica de Street View sin indicarle dónde se encuentra. Para averiguarlo debe observar matrículas, señales, arquitectura, vegetación, marcas viales, postes eléctricos o la posición del sol y señalar su respuesta en un mapamundi. El viaje sucede desde una pantalla, pero obliga a desarrollar una atención casi detectivesca hacia el paisaje: aquello que durante un recorrido real podría parecer insignificante —una carretera, un tipo de tejado— se convierte aquí en pista.
MapTap.gg5 la descubrí gracias a la (maravillosamente inspiradora) newsletter de Santi Araújo (que vive muy cerca de donde vivo yo, por cierto). Es un juego diario de geografía y cultura general que reta a localizar cinco lugares exactos sobre un globo terráqueo en 3D. Cada desafío se inspira en acontecimientos que ocurrieron “tal día como hoy” a lo largo de la historia. La puntuación depende de la distancia entre el punto marcado y la ubicación real (los comentarios que pone cuando no aciertas son muy graciosos) lo que permite competir en clasificaciones globales con jugadores de todo el mundo.
Hasta aquí esta edición del Laboratorio de viajes creativos.
Si te ha gustado, te agradecería muchísimo que lo compartieses con tus conocidos, para que puedan experimentar una forma diferente de contar el viaje.
Un abrazo y hasta el número #25, que llegará a las 10:30 AM en horario español del último viernes de agosto (o, quizá, septiembre).
A mediados de mes también recibirás el Taller Creativo, en el que quizá anuncie un cambio.
Un abrazo
Dani Keral

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