Un hombre está parado en una esquina de Nueva York, con las manos oliendo a pura cebolla, abriendo un periódico gratuito a ver si publicaron la carta que había escrito.
La busca… y no está.
Se la rechazaron.
Ese texto que nadie quiso terminó creando uno de los programas de viajes y comida más famosos del mundo.
Pero para llegar ahí, primero hay que ver de dónde venía este compadre.
Durante 20 años fue, literalmente, un don nadie.
Cortaba cebollas en cocinas de Nueva York.
Cargaba una adicción fuerte, le debía siempre a la tarjeta, y llevaba 10 años sin declarar un solo peso de impuestos.
Nadie fuera de esas cocinas sabía que existía. Pero tenía sueños grandes: en sus ratos libres escribió dos novelas.
¿Qué pasó con ellas?
Nada. A nadie le importaron.
Y aquí está lo que quiero que te lleves.
En lugar de tragarse el coraje, lo transmutó.
Agarró esa frustración y escribió una carta explicando cómo funcionaban de verdad las cocinas por dentro.
No la escribió por conseguir fama: lo hizo para ganarse los 100 dólares que ofrecía un periódico gratis. Y lo rechazaron.
Ponte un segundo en sus zapatos: 42 años, 20 en el mismo oficio, dos libros fracasados, y ni un periódico gratis te quiere pagar 100 dólares.
¿Qué harías?
¿Te resignas a cortar cebolla el resto de tu vida?
Este compadre se llama Anthony Bourdain.
¿Y qué crees que hizo? Le habló a su mamá… nada más para quejarse.
Pero resulta que su mamá llevaba 20 años en el mundo editorial de Nueva York.
Le dijo: “mándame ese texto”.
Y lo puso en el escritorio de un editor de la revista New Yorker, donde todo escritor de Estados Unidos sueña con publica, y no lo soltó hasta que lo leyeran.
(Ella misma se describía como una mamá entrometida y empujadora. A mí me encanta.)
Lo publicaron y explotó.
Una editora lo leyó a las 6 de la mañana y, en cuestión de días, le ofreció 100,000 dólares por adelantado para que escribiera un libro: Kitchen Confidential.
Se volvió uno de los libros más vendidos y controversiales de la historia de la cocina.
De ahí vino la tele.
Y fíjate en esto, porque es la mejor parte: al principio Bourdain se congelaba frente a la cámara, no fluía, no conectaba.
Los productores dudaron: “nos equivocamos, necesitábamos un actor, no un cocinero promedio”.
Hasta que, como al tercer o cuarto episodio, pasó algo:
empezó a aceptarse a sí mismo y a hablar como lo que de verdad era, el mejor storyteller de su mundo,. Y ahí nació No Reservations.
Anthony tuvo una vida atormentada, y por eso mucha gente solo se queda con sus problemas.
Pero para mí la lección es otra.
Mi hijo tiene una frase que me encanta: “todos jugamos un rol en la manada”. Todos traemos un talento extraordinario adentro… y casi siempre no lo estamos usando.
Bourdain se pasó 20 años cortando cebolla antes de atreverse a usar el suyo.
Cuéntame en los comentarios: ¿cuál es ese talento tuyo que hoy no estás explotando,en tu negocio, en tu familia, en tu vida?
Los sueños se cumplen.
Aléjate del 97%.
Tu amigo,
Humberto.
PD: El libro que le cambió la vida a Anthony, y que te recomiendo, es Kitchen Confidential. Si te interesa el detrás de cámaras brutalmente honesto, no lo vas a soltar.
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