En nuestras reuniones con clientes, asesores financieros y reguladores, una reacción que escuchamos a menudo tras presentar GPTadvisor es: “Esto ya lo hago en Copilot”. Entendemos el origen de este comentario, ya que herramientas como ChatGPT o Copilot de Microsoft han popularizado la inteligencia artificial generativa, ofreciendo una experiencia sorprendente y accesible. Sin embargo, esta percepción subestima las profundas diferencias entre un asistente generalista, diseñado para responder preguntas de manera experimental, y una solución como GPTadvisor, creada específicamente para el entorno financiero regulado.
En este artículo queremos abordar esta comparación, desmitificando la aparente equivalencia entre ambas tecnologías y explicando por qué los asesores financieros no pueden permitirse confiar en herramientas generalistas para tareas críticas.
Los modelos de IA generativa como Copilot son impresionantes, pero no infalibles. Una de sus principales limitaciones es la tendencia a “alucinar”: generar respuestas que parecen plausibles, pero que no son correctas.
Ejemplo 1: Copilot inventando cifras financieras
Tomemos un ejemplo. Preguntamos a Copilot:
“¿Cuál es la rentabilidad del BNY Mellon Mobility en 2024?”
El modelo responde con una cifra concreta, ofrece cierto contexto de la filosofía de inversión y cita a Morningstar como fuente. Al entrar en Morningstar para verificar esa información directamente en la URL proporcionada, descubrimos que los números no coinciden.
Como observamos en la imagen, la rentabilidad para 2024 es de 9,08%. Al contrastar con el propio Copilot el error, obtenemos una respuesta de nuevo genérica que asume la nueva información como correcta.
Como último paso, si volvemos a ofrecer una nueva cifra como rentabilidad, entonces el error continúa, ya que nos vuelve a cambiar la cifra, citando a “los datos más recientes de Morningstar”.
¿Por qué ocurre este error?
Las aplicaciones generalistas de IA Generativa están entrenadas para ofrecer una respuesta lo más convincente posible.
Su trabajo de datos no se basa en un principio de fiabilidad o precisión, sino en recoger el contexto suficiente como para generar una respuesta que encaje con el contexto
Los modelos de lenguaje no trabajan correctamente con cifras y conceptos numéricos o matemáticos, confundiendo matices o cometiendo errores.
En definitiva, no tienen un control real sobre las bases de datos que mencionan y no pueden garantizar que las cifras sean exactas o actualizadas. La IA simplemente “confabula”, buscando sonar convincente.
Ejemplo 2: Copilot y reglas de asesoramiento
En otro caso, utilizamos Copilot para solicitar una recomendación de los mejores fondos para recomendar a un cliente. Copilot, sin comprobar si ya conoce toda la información relevante para elaborar una recomendación a un cliente, nos devuelve fondos recogidos de internet con su información (información que, por otra parte, ya hemos comprobado que no tiene garantías de ser veraz).
Como vemos, tampoco hace ninguna mención especial a la necesidad de recabar la información necesaria del inversor (objetivos, horizonte de inversión, aversión al riesgo, etc.) para realizar una recomendación personalizada.
Ambos ejemplos dejan claro que estos modelos están optimizados para demostrar capacidades lingüísticas y ofrecer una respuesta pronta y aparente, pero no para ofrecer un nivel empresarial de fiabilidad que el sector financiero necesita.
En GPTadvisor, hemos diseñado una solución que aborda de raíz este problema.
Nuestro modelo no se basa en información “sugerida” o “probable”, sino que opera sobre datos 100% controlados y cálculos deterministas y auditables. Esto significa:
1. Datos bajo control directo: Todas las fuentes de datos que utiliza GPTadvisor están integradas en bases de datos gestionadas directamente por nosotros, asegurando que la información siempre sea precisa y verificable. Esto incluye también las fuentes de internet, que pueden ser controladas y auditadas para garantizar que únicamente se utilizan fuentes de calidad.
2. Motores de cálculo financiero dedicados: Nuestros algoritmos están diseñados para realizar cálculos financieros con un enfoque determinista, lo que elimina cualquier posibilidad de errores o invenciones en los resultados.
3. Cumplimiento regulatorio como pilar fundamental: Hemos trabajado intensamente con reguladores como la CNMV en España y la FCA en el Reino Unido durante los últimos seis meses para ofrecer una solución que no solo sea precisa, sino también esté alineada con las regulaciones y estándares del sector.
Además, GPTadvisor combina los beneficios de los modelos de lenguaje y algoritmos de IA generativa con componentes enfocados específicamente a mejorar la productividad de asesores financieros, todo en la misma plataforma:
Focus Lists y categorización de productos: GPTadvisor reconoce y destaca automáticamente los productos favoritos de la entidad en cada categoría de inversión para facilitar el trabajo de asesores y ofrecer directamente los productos que están alineados con la estrategia de la entidad
Análisis de carteras: GPTadvisor permite a asesores financieros elaborar análisis de carteras de inversión completos tan sólo tomando una fotografía de una cartera de un cliente. Este motor de análisis realiza cálculos precisos de rentabilidad-riesgo e incluso ofrece comparativas explicadas con las carteras modelo y soluciones de la entidad.
Reglas de asesoramiento: GPTadvisor incluye reglas de asesoramiento que funcionan como guardarraíles al comportamiento de los algoritmos, permitiendo a la entidad y el equipo de asesores limitar y asegurar que el comportamiento en cuanto a recomendaciones, comparativas o reportes sigue estrictamente las políticas y reglas de la entidad.
Cuando un banquero o asesor financiero utiliza GPTadvisor, no está utilizando una herramienta experimental ni una simple demostración de capacidades de IA. Está empleando una solución diseñada específicamente para el mercado regulado, capaz de manejar las complejidades y exigencias de un sector donde la precisión y el cumplimiento normativo no son opcionales, sino imprescindibles.
Las herramientas generalistas pueden ser útiles para tareas generales, pero en wealth management no hay margen para errores ni aproximaciones imprecisas. Aquí, la exactitud en los datos, el respeto por las normativas de asesoramiento y la capacidad de realizar cálculos financieros complejos de manera auditable marcan la diferencia entre una simple asistencia y una solución verdaderamente transformadora.
GPTadvisor no solo responde preguntas, sino que estructura y procesa información con un enfoque determinista, asegurando resultados verificables y alineados con las regulaciones del sector. Esto permite a los asesores centrarse en lo que realmente importa: ofrecer el mejor asesoramiento posible sin comprometer la fiabilidad ni la confianza de sus clientes.
Por tanto, aunque entendemos la tentación de pensar que herramientas generalistas como Copilot o ChatGPT pueden ser suficientes, la realidad es otra. En un entorno donde la precisión, la trazabilidad y el cumplimiento normativo son esenciales, GPTadvisor no es solo una opción más: es la única herramienta de IA que realmente responde a las necesidades del wealth management.
Las herramientas generalistas están diseñadas para impresionar, pero GPTadvisor está diseñado para funcionar.
La próxima vez que alguien diga “Esto ya lo hago en Copilot”, la respuesta es clara: “Pero, ¿te puedes fiar?”
En el sector financiero, la confianza no es negociable. Y GPTadvisor es la única IA que garantiza que cada dato, cada cálculo y cada recomendación cumplen con los más altos estándares de precisión y regulación.

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