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Temporada 1986-87, episodio número 24. Seguimos avanzando en los comentarios de los equipos. Seguimos avanzando en la conferencia oeste. Vamos con los Utah Jazz. ¿Qué tal, Manuel? ¿Cómo lo llevas? En mi mejor momento, José Manuel. ¿Tú cómo estás? Pues deseando aquí viajar a Salt Lake City a pasarla en grande con los mormones. Así que nada, no esperamos más tiempo. Y como siempre empezamos viendo un poco de dónde venía. los Utah Jazz antes de esta campaña en 1987, que vamos a repasar. Es decir, que su campaña en 1985-86, la previa esta fue más bien complicada, con Darrell Griffith sin poder jugar ni un partido en todo el año por lesión, y con su teórica máxima estrella, Adrian Dantley, prácticamente sin hablarse durante toda la campaña. A lo mejor, la progresión de Carmelón, quien parecía ya un proyecto de futuro jugador franquicia.
Al menos fueron capaces de competir, a pesar de las bajas. Era un equipo, evidentemente, que tenía que seguir creciendo. No eran uno de los equipos más fuertes, a priori. Una franquicia maldita desde que debutó en la campaña 74-75 en la Liga. Ya que hasta la 82-83 inclusive no había sido capaz de disputar los playoffs ni llegado a los 40 triunfos. El récord en ese intervalo de tiempo fue de 39 victorias en la 77-78. Por ahí estuvo Pitmaravich asombrando al público. 6 de las 11 primeras campañas con 30 victorias o menos. Vamos a ir viendo cómo las buenas decisiones hicieron de ellos un buen equipo de la segunda mitad de los 80 y quizá el mejor equipo sin anillo de los 90 junto con los New York Knicks. Siguen siendo una franquicia sin anillo, estamos en 2026 ya, pero... que han sido un ejemplo de seriedad y buen hacer. Eso, bueno, insisto, en este siglo lo veremos.
Frank Leiden iniciaba su sexta campaña como entrenador, la quinta completa. Y Adrian Dudley, como has dicho, era un dolor de muelas y, bueno, lo tenían que extirpar. Ahora contamos qué hicieron. Quizá no de la mejor manera, pero esto era evidente que, bueno, sus caminos se tenían que separar. Íbamos ya con la 86-87, empezando, como siempre, con la pretemporada. Hay decir... En los despachos teníamos a Larry Miller, de 42 años, quien continuaba siendo el propietario de los jazz, un empresario que había hecho fortuna con profesionales de coches y que había adquirido la franquicia en 1985. Había tenido muchos problemas para encontrar el dinero en su momento y los jazz no dejaban de ser deficitarios. Habían tenido un curso con balance positivo en toda la historia de la franquicia, no tanto económico tampoco.
Había estado a punto de vender el equipo al acabar la campaña anterior, pero no lo había hecho al enterarse de que el grupo que había ofertado para llevárselo quería que los Jazz se trasladaran a Minnesota. Miller era un propietario muy implicado, iba cada partido, salvo que se jugara el domingo, ahí no acudía por motivos religiosos, de los que estaba cerca de los jugadores y aparecía mucho en público. Tenía buena relación con Frank Leiden y seguiría ostentando los cargos, además del entrenador, pues el de manager general del equipo. La adquisición de la franquicia le costó 22 millones de dólares en tiempos. Lo hizo en dos tandas, 8 millones en la primera mitad, en 1985, y ya la segunda mitad de la franquicia, 14 millones. En 2020 se vendió estos Utah Jazz, se vendió esta franquicia. Miller ya había muerto en 2009, lo hizo su familia por 1.660 millones de dólares. Un negocio redondo, incluso con...

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