Qué tal, tanto tiempo.
Pongo como aviso, antes de empezar con el tema del título, que puede que se espacie (aún más) el tiempo que dedique a este blog.
Me están pasando dos cosas: mucho de lo que veía y reflexionaba para canalizar aquí, lo estoy llevando a la práctica en mi trabajo. Por otro lado, al salir de trabajar, no tengo más ganas de hablar ni escribir sobre cerveza. Tengo ganas de hablar y escribir sobre otras cosas.
Sobre eso: Abrí un nuevo substack llamado LAS DIEZ, que tendrá como hilo conductor el formato de lista de diez cosas. El tópico irá cambiando. La frecuencia de escritura, supongo, también. (Quizá no se comprende bien a lo que voy. No se muy bien a lo que voy, a decir verdad. Pero suscribiros y vamos viendo).
En fin. En homenaje a ese nuevo formato, haré una lista por aquí, no de diez pero sí de cinco puntos de observación del mundo del mercado del café, que creo pueden guiarnos en mucho, a quienes estamos en el mercado de la cerveza. Sin ir más lejos, compartimos el mismo público (los mismos públicos, en realidad, uno mainstream, enorme y uno de nicho, especializado).
El protagonista no es mi producto, el protagonista es el consumidor.
En el mundo mainstream del café no se impone ni el servicio ni la calidad: se pregunta. Desde la temperatura hasta el tamaño. En el mundo de especialidad, aún más. Se explica, se recomienda, se sugiere. Pero siempre a partir de preguntar. ¿Cómo te gusta el café? ¿Qué tipo de intensidad? Me he descubierto a mi misma, que me creo super consumidora de café, entendiendo que no se qué es lo que me gusta y que no tengo vocabulario para describirlo (¿Qué es un café “fuerte” anyway?). Pero del mismo modo, en las cafeterías suele haber detrás de la barra alguien cercano que se toma el tiempo de que yo de exactamente con lo que quiero. ¿Cuantas veces pasa eso en nuestros bares, con nuestras pizarras?Trazabilidad, origen y calidad.
En el mundo del café la calidad está directamente ligada a las materias primas y al origen. En nuestro mercado podríamos decir lo mismo, pero lo volvemos difícil. En el mundo del café no pretenden que entendamos el mapa de orígenes, la variedad de planta, su método de cultivo, ni cómo funcionan los tostadores o los molinillos, pero es lo normal encontrar en un paquete de café una descripción clara sobre de donde viene el producto y QUÉ significa y aporta ese origen.Personal formado
No solo en cuanto a saber guiar al consumidor, como mencioné en el punto 1. En el mundo del café se impulsa, de toda la vida, que se forme a cada trabajador que tomará contacto con una cafetera. No todas las cerveceras montan un grifo y forman a los camareros pero absolutamente todas las cafeteras invierten en ello. Y eso da sus frutos. Mirar en los bares, sobre todo los antiguos: veréis los grifos de cerveza muy mal mantenidos, pero las cafeteras siempre impolutas.Diversificación acompañada de prescripción
El café no da pasos en falso. Evoluciona siempre ofreciendo nuevas experiencias o métodos de preparación, pero acompañados de una explicación detrás. Cuando se puso de moda esto del café en (o de, perdón, no se bien cómo se dice) batch, noté como los baristas lo ofrecían, explicaban y hasta daban de degustar. ¿Cuántas veces en nuestras tiendas especializadas ponemos, por ejemplo, un cask y explicamos a quien cruce por la puerta QUE ES un cask? Si trabajamos siempre para los que ya saben lo que ofrecemos, no dejaremos entrar a nadie nuevo.
Ambiente y gastronomía
No todas las tiendas de cerveza ofrecen sitio donde sentarse, clima agradable y gastronomía por fuera de frutos secos pero todas, absolutamente todas las tiendas de café tienen el mínimo espacio para que te sientes a disfrutar, proveen de un sitio agradable y pacífico y siempre, tienen un mini corner de bollería. Porque el café se bebe mejor acompañado. Y la cerveza también. Y no digo que todas las tiendas deberían tener cocina ni deberían poner tapas gratis. El roll de canela de mi cafetería favorita no es gratis. Pero está ahí y huele bien y pago por él y por la tranquilidad de comerlo en un espacio agradable. Al final cuando vamos a por una cerveza o por un café, no vamos solo por el líquido, vamos por la experiencia de consumo. Y agrego una cosa más: no solo se deberían vender snacks en las tiendas de cerveza, también deberían tener si o si algo que TODAS las cafeterías tienen: self service de agua.Gracias por leerme. ¿Nos vemos a las diez en las diez? :)

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