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Eli Suli · May 19, 2026

SHEMUEL I (Serie 10) DAVID 28 AÑOS QUE SE REVELE LA VERDAD (2 Parte).

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Lee el podcast de SHEMUEL I (Serie 10) DAVID 28 AÑOS QUE SE REVELE LA VERDAD (2 Parte).

Este contenido se genera a partir de la locución del audio por lo que puede contener errores.

Bienvenidas todas. Vamos a continuar con la clase de David. Justamente aconteció que estamos cerca unos días antes de Shavuot. La vez pasada habíamos visto cuál era el motivo por qué David era despreciado por sus hermanos y también por su papá. Y vimos cómo estaba él viviendo prácticamente aislado en el desierto, le daban para ser el pastor. Y él no se decaía, sino al contrario, todo lo que decían de él se fortalecía, tenía mucha emuná, mucho vitajón, mucha seguridad en Hashem.

Hasta que vimos que decían todo sobre él. Y cada vez que había un robo en la ciudad, ¿a quién acusaban? A David, seguramente, porque si de niño lo echaron de la casa, no será porque solamente robó, sino que tuvo que haber hecho algo mucho más grave. Entonces, cualquier cosa que pasaba en la ciudad, decían, bueno, traigan del campo a ese niño pelirrojo, seguramente él es el que habrá robado. Y estaba en boca de todo el pueblo.

Con todo eso, ¿qué tenía que haber hecho David Ahmed? David tenía que haber, o sea, en esa situación, quizás tendría que deprimirse, tendría que desanimarse, pero él sabía la verdad, él sabía el Emet.

Y por lo tanto, sabía que cuando Dios nos pone un misayón, nos pone una prueba, no es para que nos desanimemos, tampoco para que nos deprimamos, sino al contrario. Las pruebas que nos pone son para que nos superemos más.

Espera Dios de uno, entonces a veces las pruebas pueden ser más difíciles, pero para que la persona pueda subir en categoría, crecer. Y entonces él iba escribiendo de esa manera el Tehilim.

Y sabía que él tenía que superar esas pruebas, como dice, hasta que él creció mucho. Habíamos visto que él estaba en el campo y veía, cuando veía el cielo, decía, los cielos cuentan tu grandeza, hablan de tu grandeza. Y luego, él decía, Cuando todo lo que él hacía, lo hacía, o sea, escribía como si fuera un cántico para Shem.

El amnaseaj, él escribía, Shemayim, como dijimos, Mesaperín, que vos de él. Y cuando David se acuerda de toda esa situación, y sabe que él está en boca de todos, entonces, ¿qué hace? Le canta, le canta a Kadosh Baruj Hu, le canta. Antes de deprimirse, él, en ese momento, le compone un mizmor. Y, por ejemplo...

Otro de los Mismorim que también, dicen los Jajamim, que compuso en esos momentos, Anoten Shelek Kazamer Kefor Ka'efer Yefazer. Quiere decir, lo explican los Jajamim de esta manera, el que da la nieve como la lana, o sea, Dios da la nieve como la lana, y Kefor Ka'efer Yefazer. ¿Qué quiere decir? Así explican los Jajamim. Hashem manda la nieve.

Dios manda el frío de acuerdo a la cantidad de lana que la persona cuenta. O sea, no te va a mandar más de lo que una persona no tiene. Así explican, así lo explican. Provee de lana exactamente de acuerdo a la persona lo que pueda recibir, lo que pueda aguantar. Así lo explica el Rebbe de Gurd. Dice que con su gran favor...

Dios no manda la nieve, sino de acuerdo a la medida que tiene la persona, de lana que tiene la persona. Si no hay mucha lana, si quiere decir, si la persona no tiene para cubrirse, entonces no manda mucha nieve. Le va a mandar de acuerdo a lo que la persona pueda aguantar. Así explica el imbre de Emet, el rebe de Guri. Y eso es lo que decía, él sabe que le van a venir cosas, pero sabe que lo puede aguantar y sabe lo que lo puede sobrepasar. Otra de las cosas que trae ahí también...

Cuando él, otro de los mismorín que él iba componiendo, como dice el amnasea, dice, por favor, sálvame que llegaron, el agua me llegó hasta el alma. Y dice, como sigue diciendo, Los que odian, los que me odian sin motivo son mucho más que los pelos de mi cabeza. Así dijo David Américo. O sea, son más los que me odian que los pelos que tengo.

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