En Galicia hay multitud de locales históricos que pasan desapercibidos. Lugares que mantienen un perfil discreto, pero por los que han pasado generaciones y que siguen, muchas veces, regentados por la misma familia que los vio nacer.
Los bares, especialmente en los días de lluvia, son un refugio imprescindible en Santiago de Compostela. Sobre todo para los universitarios, que, muchas veces, cuentan con un número de táperes limitado que se acaba a la mitad de la semana.
Santiago siempre ha sido una ciudad amante de la fiesta. Ya sea jueves, viernes o sábado por la noche, los compostelanos se agolpan en los bares o esperan a su grupo de amigos en la puerta de alguno de los clubs de la ciudad, anticipando lo que -esperan- será una fiesta legendaria.
La escasez de camareros preocupa a hosteleros de toda España. El sector necesita más profesionales, debido a que muchas personas desestiman esta opción laboral por sus horarios y condiciones. Este contexto preocupa a los negocios, sobre todo cuando se acercan temporadas de fiestas o vacaciones.
En más de una ocasión habremos visto paredes de piedra llenas de monedas en alguno de los bares compostelanos, sobre todo en la rúa del Franco y sus alrededores. Y es que si en lugares emblemáticos del planeta como la Fontana di Trevi, los turistas habitúan tirar sus monedas al agua, los muros de piedra se fusionan con los reflejos del cobre en el casco antiguo de Santiago de Compostela.
El mundo laboral está lleno de episodios dantescos en los que la empatía brilla por su ausencia. El dinero corrompe tanto que algunos incluso pasan por encima de familiares y amigos para alcanzar sus objetivos financieros.
En Santiago de Compostela, tanto turistas como picheleiros cuentan con infinitas opciones para disfrutar de la deliciosa y variada gastronomía gallega. La comida tradicional es uno de los emblemas de la capital gallega y un orgullo para sus residentes, por lo que ya os hacéis una idea de la calidad de los restaurantes que os vamos a mencionar.
Las palabras de Yolanda Díaz el pasado lunes en el Congreso abogando por limitar el horario de cierre de la restauración en España han caído como un jarro de agua fría entre los empresarios del sector en la comunidad.
“Estoy cansado, la hostelería ha cambiado mucho desde la pandemia y ya tengo una edad. Hace ya 31 años que abrí el negocio...”. Así explica Suso Pais, propietario del mítico Café Literarios, por qué ha decidido colocar en la puerta del local el cartel de Traspaso por xubilación. “Estoy hablando con hosteleros que ya se han interesado por el negocio, pero aún no hay nada cerrado. La idea es que…
La sede de la asociación Hostalería Compostela alberga hoy la segunda jornada de los cursos ofrecidos por la premiada Karen Quiroga sobre iniciación barista. Formadora de Café Dromedario y campeona de España de Latte, ayer atendió a unas 40 personas del ámbito de la hostelería en Santiago, repartidas en una tanda de cuatro sesiones, esquema que se sigue hoy, con lo cual cerca de un centenar de…