Un español apellidado Sánchez Sánchez ha decidido manifestar públicamente que no es familiar de Pedro Sánchez, por si acaso algún juez tiene previsto imputarle. Tras los procesamientos del hermano y la esposa del presidente del Gobierno, apellidarse Sánchez equivale a un señalamiento, y este linaje se vive con angustia según sus portadores.
Gianni Infantino, el primer presidente de la Fifa que todavía no ha sido condenado por corrupción, quiere introducir un atractivo adicional en la final del Mundial que se disputará el domingo. El dirigente está presionando para que el histórico España-Argentina sea arbitrado por Donald Trump.
Vox fue el primer sorprendido ante el fervor ultraderechista desplegado por Moreno Bonilla para lograr la investidura como presidente de Andalucía. El presunto candidato del PP abrazó los postulados extremistas con tal entusiasmo que Abascal le recriminó que se apropiara del programa íntegro de la ultraderecha.
La sentencia del Supremo contra Ábalos, Koldo y Aldama tendrá consecuencias. En concreto, Víctor de Aldama verá recompensados sus servicios a la justicia española y recibirá la Gran Cruz de la Orden de San Raimundo de Peñafort, el máximo galardón jurídico del Estado que concede el ministerio de Justicia.
José Luis Rodríguez Zapatero sigue dispuesto a mantener su inocencia, y sobre todo a mantener la inocencia de quienes se han tragado sus mentiras. El austero expresidente sostiene que la valoración de sus joyas es exagerada, y que en realidad están más cerca de los treinta mil euros que del millón trescientos treinta mil, donde al menos acertó con el pico.
León XIV sabía que se enfrentaba a un pueblo salvaje. Era consciente de que los diputados que le aplaudieron en el Congreso solo ejecutaban una tregua en su guerra encarnizada, pero que volverían a las andadas en cuanto se les concediera un átomo de libertad.
Alberto Núñez Feijóo pasará a la historia como el presidente del Gobierno que menos se esforzó para acceder al cargo. Frente a seres ávidos de poder como Aznar o el propio Pedro Sánchez, el presidente en hibernación del PP es el primer español que asegura que no está en la Moncloa porque no quiere.
Prosigue la estupefacción española ante los casos de corrupción del PSOE, tras comprobar que los sobornos son notablemente inferiores a los pagados en los escándalos del Partido Popular. Según un estudio del Instituto Nacional de Crematística, donde los corruptos conservadores cobran millones de euros, sus colegas de izquierdas apenas alcanzan los cien mil euros.
Con González, Guerra,Chaves o Yáñez, no es descabellado afirmar que el PSOE es un partido andaluz, originalmente descamisado. Esa geografía está tan patrimonializada por los socialistas que hasta la corrupción andaluza parecía un asunto interno. De ahí el asombro al descubrir que ni la izquierda andaluza vota ya al PSOE andaluz, perdón por la redundancia.