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Capital, la bolsa y la vida. Luis Vicente Muñoz. Y ahora unos minutos en clave de inteligencia económica. ¿Cómo van los plazos de pago este año 2025? El estudio de gestión de riesgo de crédito en España, que impulsan Crédito y Caducción e Iberinform, nos mantiene actualizados de cuál es la tendencia. Si mejoran los plazos de pago, si empeoran, si las empresas cobran más tarde de lo que les gustaría o qué es lo que está ocurriendo. Bueno, aquí tenemos una mirada muy fiel que nos va a ampliar Vanessa Santos, responsable de comunicación de Crédito y Caducción. Muy buenos días Vanessa. ¿Qué tal Luis Vicente? Muy buenos días. ¿Y qué está pasando ahora? ¿Cuántas empresas están aceptando plazos de cobro superiores a lo que desea? Pues según revela el último estudio de gestión de riesgo que hemos realizado esta oleada de otoño, en el que han participado casi 800 empresas. La verdad que es un volumen significativo porque nunca habían participado tantas empresas en nuestro estudio y lo que revelan, como decía, es que el 78% todavía está percibiendo plazos de cobro superiores a los que les gustaría, por encima de lo que se había acordado.
Hay una ligera mejoría con respecto a la oleada de otoño del año pasado, pero sin embargo sigue siendo un porcentaje bastante elevado. Esas empresas que, bueno, pues tienen que flexibilizar esos plazos de pago para mantener las relaciones comerciales con sus clientes. Si nos vamos un poquito más al detalle de cuáles son esos plazos de pago, de qué volumen estamos hablando, vemos que el 53% de las empresas que han participado en el estudio están cobrando sus facturas por debajo de los 60 días, pero todavía hay un 47% preocupante que están por encima de esa franja, que es lo que marcaba la ley que salió en el 2010. Y es que el 7% de ellas, este 47% cobra sus facturas por encima de los 90 días. Y esto, bueno, a veces se convierte en un problema porque genera como una reacción en cadena. Si uno tarda en cobrar por encima de 90 días, por encima de los plazos que tenía acordado y tiene una tesorería ajustada, pues quizá implique que esa empresa acabe también retrasando el pago a sus proveedores. En cierto modo están financiando, claro, el trabajo de otras, pero tienen que aceptar esos plazos si no quieren perder el cliente, claro.
Exactamente y además, como decía, flexibilizar un poco esos calendarios de pago para mantener las relaciones comerciales y luego aquí influye mucho también la salud financiera de las empresas, porque cuando les preguntamos que de dónde proceden esos plazos más largos a la hora de cobrar las facturas, vemos como la mayoría son grandes empresas, porque tienen un colchón financiero un poquito más amplio, luego le siguen las pymes y, por supuesto, los autónomos son los que tienen menor capacidad para alargar esos plazos de pago. Tienen una tesorería mucho más ajustada y necesitan cobrar en el plazo acordado o lo antes posible, por así decir. Sin embargo, aquí sí que vemos unos ligeros cambios con respecto a la oleada de otoño, porque, por ejemplo, esos incumplimientos en los plazos de pago, viendo de qué volumen de empresas proceden, se han reducido bastante las que proceden de las pymes y eso quiere decir, bueno, pues que las pymes quizá están en una situación un poquito más delicada que el año pasado, ya no pueden alargar esos plazos de pago, no tienen esa capacidad. Y, Vanessa, ¿qué razones son las que explican el retraso de pago a algunos clientes? Aquí también hemos observado cambios con respecto al año pasado.
Siguen siendo los problemas financieros uno de los factores determinantes, sin embargo, a tenor de los resultados de este estudio, está mejorando la salud financiera de las empresas, porque si los problemas financieros el año pasado estaban en el primer lugar y eran el 61% de las empresas, las que decían que venían los impagos o el retraso en el pago, por los problemas financieros, ahora es un 56%, ha mejorado significativamente y ahora lo que se coloca en primera posición es el retraso intencionado en ese plazo de pago, en cumplir el calendario. Los motivos, no llegamos a ese grado de detalle en el estudio, pero bueno, por las razones varias, sí que vemos que hay más empresas que ahora se retrasan en esos calendarios, bueno, de manera intencionada. Y luego también sigue estando ahí esa complejidad en el procedimiento de pago, en la facturación, en que hay una facturación incorrecta y a veces también en discrepancias, entre la calidad del producto recibido, ese tipo de situación. Sí, cabe todo tipo de argumentos, pero la cifra nos parece alta y preocupante, 57% de retraso intencionado, cuando se les preguntan por qué retrasan el pago a sus clientes. Todo esto en el informe que puede encontrar

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