RSS Amplifier

Crónica en negro · Apr 7, 2025

Soledad Donoso (1)

0
Sign in to vote or save

iVoox

Este contenido se genera a partir de la locución del audio por lo que puede contener errores.

Esta es una historia real. Por respeto a las víctimas, la historia se describe tal y como sucedió, basando la investigación en noticias y sentencias publicadas.

Las grabaciones sonoras que podréis escuchar durante el episodio son emisiones de cadenas públicas tratadas como citas a los eventos.

En muchas ocasiones nos encontramos con casos que por desgracia no han podido tener la justicia necesaria para los familiares y amigos que pierden a alguien a manos de un sádico asesino.

Hace poco contábamos el caso de Juan Holgado y de cómo, tras muchos años, sus padres y hermanos seguían clamando ayuda para solucionar su caso, impidiendo también que se perdiera en la memoria aquel acto tan cruel.

El artículo 131 de nuestro Código Penal establece los plazos de prescripción de las penas, siendo de 20 años cuando la privación de libertad fijada sea de 15 o más años.

Una vez prescritos, los crímenes no se puede juzgar ni condenar a nadie por ese caso.

En Crónica en Negro volvemos a un caso similar al comentado de Juan Holgado.

Un caso que hoy en día sigue sin tener un condenado.

Un caso que ha prescrito y que ha quedado varado en el olvido de un país y que solo se mantiene en la memoria de aquellos que la amaban.

Hoy recordaremos a Soledad Donoso Toscano, su muerte y todo el proceso de investigación que se llevó a cabo dejando sin justicia la muerte de una joven de 18 años.

Una historia que por su duración se emitirá en dos capítulos de este podcast.

26 años después de su muerte sigue sin saberse a ciencia cierta qué le sucedió a Soledad, cuáles fueron sus últimas horas ni a qué se debió su muerte.

La autopsia solo confirmó que Soledad había fallecido el mismo día en que desapareció y desde entonces se sigue buscando a la persona que le quitó la vida.

Y para las 2 y media ya estaba ella aquí.

Ella muy contenta como siempre, que no se le notaba a la niña si estaba enfadada o había quedado con alguien o no.

Estaba muy bien, hasta que llegó la hora de irse por teléfono para que la otra amiga con ella tomara café y le dijo que no, que entraba a las 6 de la tarde.

Y claro ya, pues ya no la vi más.

Pues la verdad que sí, ella en un tiempo atrás antes de que le pasara esto vivía como con más miedo, estaba preocupada.

Con un chaval en concreto tenía ella, vamos.

Ya son 19 cartas las que llevo escritas yo en el diario Córdoba, en las que al principio yo las hacía un poco como para decir lo que estaba pasando y la injusticia que se estaba cometiendo, de que un asesino había suelto y que Córdoba entera se enterara de lo que estaba pasando.

Pero llegó un momento que yo las cartas las escribo ya más que nada por tranquilidad para mí, por desahogo, un poco como un tú a tú entre ella y yo.

Bueno pues ahí estaba el cuerpo de la muchacha, desnudo, aquí al filo del río, con la de la nena esa y ahí estaba hecha polvo.

Read the original on ivoox.com

Comments

Nothing yet. Say the first thing.

    Sign in to join the conversation.