Posiblemente la interacción entre las matemáticas, la ciencia de datos y la IA es uno de los temas que más sonrisas nos provocan sonrisas en Colegio de Matemáticas Bourbaki. Hemos decidido hacer una pequeña lista para honrar los 50 años de intensas colaboraciones entre la computación y las matemáticas, esta vez utilizando fuertemente la poderosa teoría de la Ciencia de Datos y la IA.
En esta edición de nuestro Bourbakisme vamos a contar una historia emocionante que involucra esferas en dimensiones 9 y 27, la segunda medalla Fields a una mujer y el nacimiento de una empresa de IA que seguramente todos debemos de tener en el radar en los próximos años.
La primera encíclica publicada por León XIV titulada Magnifica Humanitas está dedicada a la custodia de la persona humana en el tiempo de la Inteligencia Artificial y desde mi punto de vista tiene una gran virtud, aborda los problemas técnicos más profundos de la Inteligencia Artificial contemporánea.
En el machine learning clásico solemos intentar aprender una función que relaciona vectores, estos objetos pueden representar por ejemplo registros en una base de datos cuyas características son datos tabulares, variables latentes, píxeles, indicadores financieros o variables de una propiedad.
En matemáticas se suele decir que una demostración es correcta cuando una comunidad de experto pueden leerla, revisarla y convencerse de que cada inferencia es válida.
Desafortunadamente la línea que separa a una buena predicción de una buena decisión es delgada y está relacionada con un concepto esencial en Machine Learning llamado la Causalidad.
En áreas técnicas como lo son la Ciencia de Datos y la Inteligencia Artificial es muy tentador para la industria tecnológica diseñar productos que simplifique el quehacer de los no expertos en el área.
Todos los que han trabajado en Machine Learning saben que el problema de la hiper-parametrización es uno de los más graves que enfrentan los modelos entrenados con datos.
En esta edición de nuestro querido Bourbakisme hablaremos sobre uno de los experimentos más interesantes en la historia reciente de la inteligencia artificial: el proyecto con el que OpenAI desarrolló modelos capaces de competir en Dota 2, un videojuego de estrategia en tiempo real cuya complejidad está muy lejos de los juegos de tablero clásicos.
En los vertiginosos cambios que nos ha traído la Inteligencia Artificial en nuestro día a día suele dominar la capa más visible de estos poderosos modelos matemáticos: las interfaces y herramientas que prometen resultados inmediatos.