RSS Amplifier

Ciencia y burbujas · May 19, 2026

La costumbre

0
Sign in to vote or save

Greta · Ciencia y burbujas

Un melancólico o ¿simplemente cansado? doctor Paul Gachet retratado por Van Gogh en 1890.

El ser humano tiene una capacidad extraordinaria para acostumbrarse a todo. Es una técnica eficaz de supervivencia que desarrollamos a diario. Nos acostumbramos a todo tipo de ruidos, al olor de los hospitales, al dolor, a despertarnos antes de que suene la alarma, nos acostumbramos a comer en media hora cualquier cosa… También nos acostumbramos al cansancio. Sobre todo al cansancio.

En medicina eso tiene algo de peligroso. Y, lo peor de todo, es que es muy común.

Esta semana vuelve a haber huelga de médicos. Entre compañeros repetimos frases que ya casi parecen parte del mobiliario del hospital: dormir poco, enlazar turnos, guardias de 24h, asumir faltas de respeto, soportar situaciones injustas o justificar cualquier condición en nombre de la vocación. También acostumbrarnos a que muchos pacientes acudan a urgencias exigiendo inmediatez para problemas que no lo son, como si el miedo y la prisa hubieran borrado la noción de gravedad. Es el deseo de una “Medicina Amazon”. Soluciones inmediatas y sin esperas.

Lo preocupante no es solo que las condiciones empeoren. Lo preocupante es la facilidad con la que uno reorganiza su vida alrededor de lo inaceptable. Nos acostumbramos a todo, es cierto. Incluso parece que nos salga bien.

Estos días, además, los nuevos médicos residentes eligen especialidad. De nuevo aparece la misma conversación entre mis compañeros: “Si pudieras volver atrás, ¿escogerías lo mismo?”. Muchos dicen rotundamente que no. Ni hartos de propofol.

No porque no amen su trabajo, sino porque el desgaste termina ocupándolo todo. Dicen que cambiarían las Urgencias por una especialidad en la que tuvieran más tiempo, más calidad de vida. Muchos darían un giro de volante que sería casi una vuelta de campana. No sé cuanta verdad hay en sus palabras.

Yo sí volvería a elegirla. ¿El síndrome de Estocolmo se parecerá a esto?. Decidiría de nuevo dedicarme a la medicina de Urgencias. Pero no así.

La elegiría con más tiempo para escuchar a los pacientes, sin mirar constantemente el reloj y sin que un porcentaje marcara ningún otro objetivo que el de curar. Con espacio para cuidar a los demás sin sentir que cada conversación llega tarde. Con la posibilidad de tener también una vida más ancha fuera del hospital. La elegiría sin la idea absurda de que la vocación debe justificar cualquier renuncia. Y, a ser posible, cobrando más.

Y, aun así, en medio de todo el ruido y la crispación general, siguen ocurriendo cosas difíciles de explicar.

Hace unos días dos pacientes distintos me dijeron, más o menos, la misma frase: “Estoy en sus manos. Lo que usted decida estará bien”.

Pensé entonces que esa confianza absoluta solo se deposita de verdad una vez en la vida: cuando un hijo se abandona en brazos de sus padres sin preguntarse todavía cómo funciona el mundo.

Mi madre me dijo algo parecido hace unas semanas, durante una pequeña neumonía que pasó. “Hija, me pongo en tus manos”.

Y durante un instante se desordenaron los papeles. No supe quién estaba cuidando a quién. Aunque la bata blanca, ese escudo invisible, la llevaba yo. Pensé en todas las veces que yo debí decirle esa misma frase sin decir ni una sola palabra cuando era una niña y ella me sostenía en brazos o me llevaba de la mano.

Quizá por eso volvería a elegir esta profesión. Esta especialidad.

No por las condiciones. Ni por romanticismo. Ni siquiera por la curiosidad infinita que me generan todas las preguntas que me plantea. Tampoco por la dichosa vocación.

Sino porque, pese al cansancio y el enfado, todavía existen momentos capaces de atravesarlo todo y recordarme que cuidar a alguien sigue siendo una de las formas más profundas de confianza humana.

Quizás, el problema no es acostumbrarse al cansancio.
El verdadero problema sería que, por su culpa, frases como esas dejasen de pesar y cayeran huecas dentro de un cuerpo agotado.

Compartir

Read the original on cienciayburbujas.substack.com

Comments

Nothing yet. Say the first thing.

    Sign in to join the conversation.