Hace unas semanas un buen amigo me comentó que tenía en mente un reto.
Un reto en forma de pateo, (llámalo hiking si quieres ser más ‘modernito’), por el que me pidió mi opinión.
El pateo en sí, es una ruta MUY conocida en la isla de Tenerife: La Marcha del Metra1 (también conocido como la Ruta de los 3 faros) y que une, de costa a costa, los puntos de la Punta del Hidalgo e Igueste de San Andrés, cruzando todo el Parque Rural de Anaga por el camino.
La marcha se realiza en homenaje a José Manuel González Gómez, un montañero tinerfeño apodado cariñosamente “El Metra” (su “nombre de guerra” en el colectivo montañero). En 1982, José Manuel falleció en un trágico accidente alpino mientras escalaba el “Corredor de La Isla” en la cara norte del Teide. Al año siguiente, en 1983, sus compañeros del club Unión Montañera Añaza decidieron organizar esta travesía por Anaga (una de las zonas que él más amaba, para mantener vivo su recuerdo). De hecho, en el caserío de Chamorga hay una placa en su memoria.
Cuando me comentó de hacerla caminando en UN día, le dije que era algo bastante complicado2.
No es que no se pueda hacer, pero hubiera sido algo bastante exigente, la verdad y la idea era intentar disfrutar al máximo del día3.
Pero, no pasa nada, a las cosas, en ocasiones, sólo hay que echarles cabeza y ganas.
Si me lees desde hace tiempo, ya sabes que la montaña es algo que me flipa, así de claro, ya sea entrenando o caminando.
Así que, fue revisar unas cuantas rutas, elegir un itinerario alternativo y darle rienda suelta a una de esas cosas que se te quedan grabadas en la retina.
Salimos desde Igueste de San Andrés4 en dirección a la Punta del Hidalgo. De costa a costa.
Por el medio: ¡Pura gozadera!
¡Qué bonita está Anaga! Y que siga así por mucho tiempo.
Hacía bastantes meses, por no decir años, que no caminaba por muchas de las zonas que recorrimos, sobre todo la vertiente de Santa Cruz.
Y fue una auténtica gozada.
Caminar te da otro foco y otra perspectiva; así que me quedó con un montón de detalles que no puedo apreciar cuando vas corriendo, sobre todo por aquello de no reventarte la cabeza con el suelo.
Un punto de inicio. Un punto de final. Disfrutar del camino.
Además de acompañar a Jose5 a la aventura se unió mi padre, que con 71 años hizo una ruta de 36 kilómetros y más de 2.000 metros positivos (4.000 metros acumulados) sin rechistar ni un sólo segundo.
Caminar por un entorno increíble ya es suficientemente agradecido, hacerlo mientras compartes, te ríes, conversas, compartes, brindas y ves pasar los kilómetros, como diría el anuncio, no tiene precio.
Me gustaría pensar, como en las típicas películas, que de esto quizás podríamos hacer una ‘pequeña tradición’ y repetirlo una vez al año, o con cierta rutina.
Quizás, que se vaya sumando quién quiera y le apetezca hacerlo.
Pero mientras tanto... esto nos lo llevamos para nosotros.
Me pasaba por aquí, después de un fin de semana de mucha montaña, para escribir un rato y compartir.
Así de simple.
Sin más.
Que tengas buen final de domingo y buena entrada a la semana.
¡Nos leemos la próxima semana! 👋🏽
Se suele hacer durante el mes de enero, en homenaje al hombre por el que lleva su nombre y que popularizó dicha ruta.
Al menos si con día entendemos empezar a hacerlo de día y terminar de día.
Que para ‘sufrir’, aunque también se disfrutan, ya están los entrenamientos 😝
Bueno, para ser exactos desde el barranco, cerca de un área que se denomina Las Casillas.
Jose Navarro - AKA El Chico con Sombrero.

Comments
Nothing yet. Say the first thing.
Sign in to join the conversation.