Este contenido se genera a partir de la locución del audio por lo que puede contener errores.
Saludos de Carlos Díez y bienvenidos a Flash Blues. Hoy no venimos a hablar de modas pasajeras ni de música de plástico. Hoy nos vamos a las antípodas para encontrarnos con la auténtica primera dama del blues australiana, Annie Piper. Si pensabas que en Australia solo había canguros y tipos con cuchillos grandes o que solamente estaba Easy Dizzy, pues prepárate. En el 2007, bajo el prestigioso sello Black Market Music, Annie Piper soltó una joya titulada Tessas Holon. Olvidaos del sonido pulido de estudio, este disco es crudo, directo y sucio como un callejón a las 3 de la mañana.
Refleja a la perfección ese sonido en vivo. que la hizo famosa mientras recorría las carreteras de su tierra natal. Y acompañando a esta fiera del bajo, que por cierto cambió la guitarra por las cuatro cuerdas a los 14 años, porque la verdad es que ella prefería marcar el groove antes que chillar con un solo, bueno, pues tenemos a una banda que no hace prisioneros, como Ruben Alexander en los parches y Sam Bucky castigando las seis cuerdas. Entre los tres cocinaron un menú de blues rock, de ese que te hace mover los pies sin pedir permiso.
Y hablábamos antes de carretera y es que la vida de esta mujer no ha sido todo alfombras rojas. Y una vez durante una gira acabó durmiendo en un motel tan mugriento que se despertó cubierta de picaduras de chinches. Pero así es el blues, ¿no? Si no sufres un poco, no tienes nada que contar. Y llegamos a nuestro tema del día. Se llama Love Truly Blind. Y aquí Annie nos recuerda que el amor no es que sea ciego, es que a veces... parece que tiene una venda de hormigón. La canción nos habla de esas verdades amargas y de cómo a veces ignoramos lo evidente hasta que nos estalla en la cara.
Es un corte donde Annie demuestra que ya no es solo una cara nueva, su voz Suena sutil, seductora, pero con un filo de navaja. Las líneas de bajo son precisas, demostrando esa madurez compositiva que la aleja de los clichés baratos del género. Es un blues con sensibilidad actual, ideal para los que disfrutan de una letra inteligente mientras el ritmo les sacude el esqueleto. Y en fin, si buscas algo con personalidad y un toque de swing contemporáneo, este disco es un buen billete para ese viaje. Cuidaros, pecadores.

Comments
Nothing yet. Say the first thing.
Sign in to join the conversation.