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¿Qué tal, tío? Muy bien. Muy bien. Estamos tú y yo solos. Sí, sí, sí. Grabamos tú y yo. Bueno, podemos ahora hacernos videojuegos, por fin. Por fin. Esto es BIMRAS. El podcast sobre bien y tecnología aplicada a construcción. El podcast que Chuck Norris no se atrevió nunca a escuchar. Aunque sospechamos que el bueno de Chuck tenía un centro de datos en el sótano de casa en el que almacenaba nuestros episodios. Por supuesto, centro de datos sin refrigeración. Él era el más frío del cero absoluto. Bienvenido, querido oyente, a un nuevo episodio de BIMRAS. Hoy entramos en uno de esos edificios que casi nadie visita, esos edificios que no suelen aparecer en las revistas de arquitectura, pero sin los que se tendría buena parte de nuestra maravillosa vida digital. Cada correo electrónico, cada vídeo absurdo, cada reunión de Teams que podría haber sido un correo, o cada gatito y cada modelo BIM de 3 GB, necesita acabar procesándose o almacenándose en algún sitio. Y no siempre es tu disco duro.
Ese sitio muchas veces, casi siempre, es un centro de datos. Desde el punto de vista arquitectónico, cajas bastante discretas. O no, pero bueno, en principio sin muchos alardes. Pero un centro de datos por dentro contiene quizá una concentración de instalaciones capaz de hacer llorar a cualquier coordinador BIM con un mínimo instinto de supervivencia. Y hoy hablamos de la arquitectura donde vienen los datos. Hablamos de datos, de electricidad, hablamos de refrigeración, de redundancia, de coordinación y de modelos que deberían servir para algo más que guardarlos en el disco para girarlos con el ratón. Un centro de datos, una infraestructura diseñada para mantener operativos los sistemas informáticos que deben funcionar de forma continua y esto es crítico 24-7. Que dicho así parece sencillo, pero después metemos servidores en una sala, les ponemos aire acondicionado suavecito para que no pasen agobios, procuramos no desenchufar nada cuando pasamos la aspiradora y ya está. ¿O no? Porque la realidad es ligeramente más complicada.
Aquí conviven, y aquí ya los nombres, cada uno que busque lo que significa, data halls, salas eléctricas, transformadores, sistemas de alimentación interrumpida, grupos electrógenos, baterías, chiles, redes hidráulicas, sistemas de ventilación, extinción de incendios, telecomunicaciones, seguridad física, espacios destinados a operación de mantenimiento y algún inodoro. Todo ello coordinado bajo criterios de disponibilidad, accesibilidad, seguridad y capacidad de crecimiento. Hay incluso un sistema de clasificación que dice cómo son los centros de datos por sus niveles de comportamiento. Las cosas pasan, la arquitectura no puede limitarse a poner una envolvente más o menos resultona y nos toca ordenar flujos, proteger sistemas, permitir instituciones, pruebes recorridos, bla, bla, bla. Y como no queríamos meternos solos en ese mar de cables, pues para hablar de ello nos acompaña alguien que trabaja precisamente en la frontera entre modelos, información, arquitectura e instalaciones. Pero antes, breve presentación. Porque llevo un rato hablando y todavía no he dicho que soy Evelio Sánchez y que hoy me toca estar al mando de este centro de procesamiento de opiniones que es Vimbras.
Y a mi lado, Rafa Tenorio, el hombre capaz de encontrar solución constructiva para cualquier cosa mientras toca un blues al tiempo y nosotros seguimos discutiendo cómo llamar un archivo. ¿Qué tal, Rafa? Hola, buenas, ¿qué tal? Eres muy generoso en tu presentación. Bueno, no sé si encontrar la solución constructiva, pero desde luego al tocar el blues seguro que sí. Completando la mesa, Evenras, Rogelio Carballo, detector humano de interferencias, contradicciones y sobre todo humo tecnológico. La nariz más fina para oler humo BIM. Y alguno podría decir un Navisworks con patas, con interfaz, pues bueno, un poquito más discutible. Que para ser Navis ya es bastante decir. Si quieres decir que Navisworks ocupa mucho volumen, entonces estás en lo cierto. Bueno, tú en gigas no sé cuánto tocarías. Yo ya estoy... Tú vas a por el terabyte. Petabytes. Bueno, bienvenido. Petabytes. Y hoy nos acompaña Adrián Trujillo, ingeniero civil, Master BIM por la Universidad del Oeste, por la Universidad del Oeste de Inglaterra, y coordinador BIM en Rain Brewing Architects. Espero haberlo pronunciado medianamente. Sí, sonó a un inglés magnífico. Bueno. RBA, que también suena bien, donde participa.

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