¡Hola Friki! Hoy toca hablar de riesgo, concentración y tamaño de posición.
Y para cerrar, una empresa que me lleváis pidiendo muchísimo tiempo y que genera bastante debate dentro de la comunidad: AST SpaceMobile.
Vamos.
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Hay una forma bastante absurda de perder dinero invirtiendo: tener razón.
Puedes acertar qué tendencia va a dominar los próximos diez años. Puedes encontrar una de las empresas ganadoras. Incluso puedes acertar aproximadamente dónde terminará cotizando dentro de cinco años.
Y aun así perder muchísimo dinero por el camino.
Porque encontrar una buena inversión es solo una parte del juego.
La otra, bastante menos sexy, consiste en asumir suficiente riesgo para que acertar importe, pero no tanto como para que equivocarte una vez te saque del juego.
Y precisamente de eso quiero hablar hoy.
Durante los últimos meses hemos vuelto a entrar en uno de esos entornos en los que asumir riesgo ha funcionado bastante bien. Suben determinadas acciones, aparecen nuevos ganadores, ves rentabilidades absurdas por Twitter y empieza a surgir una sensación muy concreta:
“Tengo que hacer algo.”
Y cuanto más tiempo funciona, más fácil es caer en ella.
Una acción sube un 50% y nos parece más segura que antes de subir. Esto es un sesgo cognitivo.
Una tesis funciona durante seis meses y aumentamos la posición porque ahora sentimos que “ya hemos confirmado” que teníamos razón.
Vemos a otros ganar dinero y aparece el miedo a quedarnos fuera.
Pero precisamente ahí aparece una de las paradojas que más me interesan de la inversión:
El riesgo suele parecernos más pequeño precisamente después de que asumir riesgo haya funcionado durante mucho tiempo.
Y por eso creo que este es un buen momento para hablar de él.
No quiero convertir esto en un post aburrido sobre la Reserva Federal, pero hay una pieza del entorno actual que creo que merece tener en mente.
Esta semana conocimos el dato de inflación de julio en Estados Unidos.
El CPI aumentó un 3,4% interanual, ligeramente por debajo del 3,5% de junio, mientras que la inflación subyacente se moderó hasta el 2,5%. Es una mejora, pero la inflación sigue siendo suficientemente elevada como para que la Fed no pueda olvidarse del problema.
Y al mismo tiempo empiezan a aparecer señales de debilidad en otras partes de la economía.
Ese equilibrio está dejando a la Reserva Federal en una posición bastante incómoda.
En su última reunión mantuvo los tipos en el 3,50%-3,75%, pero la decisión fue de 9 votos contra 3: tres miembros del FOMC querían subirlos otros 25 puntos básicos.
Es decir, mientras una parte del mercado empieza a pensar otra vez en cuándo podrán relajarse las condiciones financieras, dentro de la propia Fed ya hay miembros defendiendo exactamente lo contrario.
Pero hay otra señal que me parece todavía más interesante para nosotros como inversores.
El dinero sigue siendo caro.
Al cierre del viernes 14 de agosto, el Treasury estadounidense a 2 años estaba alrededor del 4,17% y el de 10 años en torno al 4,70%. Esta misma semana, además, la subasta del bono a 30 años se cerró con una rentabilidad del 5,216%, el nivel más alto en una subasta de esta madurez desde 2001.
Por qué me importa todo esto si lo que quiero es comprar acciones?
Porque existe una diferencia enorme entre financiar crecimiento cuando el dinero prácticamente no cuesta nada y hacerlo cuando puedes obtener alrededor de un 5% prestándole dinero al Gobierno estadounidense durante décadas.
Cuanto mayor es el coste del capital, más rentabilidad tiene que ofrecer un proyecto para justificar el riesgo de financiarlo.
Para Microsoft, Meta o cualquier empresa capaz de generar decenas de miles de millones de dólares de caja, esto puede ser relativamente manejable.
Para una compañía que todavía necesita levantar muchísimo dinero para construir infraestructura antes de alcanzar todo su potencial, la historia cambia bastante.
Y esto nos va a importar mucho más adelante.
Porque al final del post quiero analizar una empresa que llevo muchísimo tiempo teniendo pendiente: AST SpaceMobile.
Sobre el papel tiene prácticamente todos los ingredientes capaces de enamorar a un inversor growth.
Un mercado potencial gigantesco.
Una tecnología que, si funciona como promete, podría cambiar la forma en la que nos conectamos.
Acuerdos con algunos de los mayores operadores de telecomunicaciones del mundo.
Y un resultado potencialmente brutal si consigue ejecutar.
Pero también tiene exactamente el tipo de características que hacen que exista una pregunta incluso más importante que cuánto puedes ganar:
Qué pasa si estás equivocado?
Porque una gran tesis no elimina el riesgo.
Y que una acción pueda multiplicarse por cinco o por diez tampoco significa que tenga sentido meter ahí media cartera.
De hecho, cuanto mayor sea la incertidumbre de una inversión, más importante se vuelve distinguir entre tener una buena idea y gestionar bien esa idea.
Antes de llegar a ASTS quiero explicar por qué.
Y para hacerlo tenemos que empezar por algo bastante contraintuitivo:

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