¡Hola queridxs! Como siempre el primer viernes de mes, llega Anuario Musical, tu newsletter de música y de todo lo que no es música para leer en la oficina mientras no haces tu trabajo.
Qué, ¿Cómo os está tratando septiembre? A estas alturas la rutina ya se ha vuelto a asentar, y poco a poco nos adaptamos a nuestro puesto en el intricado sistema de engranajes que es el capitalismo salvaje. Como a los caballos, nos han puesto las anteojeras y solo nos queda ir hacia delante hasta las siguientes vacaciones, el siguiente festivo, la siguiente nómina.
Los acontecimientos de este mes tampoco han ayudado mucho: vuelve la bronca política, el mundo sigue su inexorable camino hacia el caos y encima los yanquis nos intentan colar un mártir pocho al resto del mundo. No vamos a entrar en la muerte de Charlie Kirk la verdad, no nos interesa. Solo os diremos que no os dejéis arrastrar por todas esas plañideras de la extrema derecha que sollozan mirando pantallas con la foto de un chaval que hace un mes no sabían ni quien era. Kirk y Turning Point eran una cosa estrictamente anglo, y en el viejo continente ni su persona ni sus formas tienen ningún tipo de calado (por suerte).
Pero si de algo ha servido esto para, de nuevo, dejar en evidencia el gusto de la administración Trump por la megalomanía y los actos exaltados llenos de discursos que rozan los que se daban en la Hofbräuhaus en Munich a principios del siglo XX. Leni Riefenstahl hubiera tenido material de sobra para hacer El triunfo de la voluntad 2: esta vez, es personal. En fin, vayamos a lo verdaderamente importante, nuestra selección musical de este mes.
C.O.F.F.I.N - FAST LOVE
Children of Finland Fighting in Norway, pero son australianos. No me preguntéis por qué se llaman así; hay cosas que no quiero saber, que prefiero que se queden en el terreno de la fantasía, porque a veces las explicaciones son decepcionantes y para decepcionante ya está el hecho de haber nacido millennial.
C.O.F.F.I.N (de aquí en adelante me voy a ahorrar los puntos for productivity reasons) ha sido lo más interesante que he visto en directo este mes; trajeron al Gambeat (festival de referencia del panorama musical) macarreo prime y velocidad y guitarras y esas cosas que llevan funcionando desde hace mucho tiempo. Para qué cambiar lo que está bien, pienso, sobre todo si parece que de pequeño te caíste en la marmita de Turbonego y gente que fuma y tiene movidas jugando al billar. Gracias, eventos de música que algunas personas sacan con mucho esfuerzo, por hacer estas cosas posibles. It’s COFFIN season.
TOMMY HUNT - THE WORK SONG
Este mes de septiembre es la verdadera cuesta y no la de enero; la de enero es un paseo por una nube de azúcar comparada con la ultratrail por el Monte del Destino que es este mes infernal. Como leí a la vuelta de vacaciones, si eres autónoma (freelance me parece lo mismo que llamar riders a los repartidores: una manera de ponerle un lazo a una mierda), lo que haces en tu parón estival es acumular trabajo. Nadie lo hace por ti. Cuando vuelves, te espera un tsunami que haría repensar su carrera al capitán Ahab.
Siendo esto así, esta vuelta al cole he tenido que tirar de contenido deluxe para no acabar calva del estrés: por un lado, me he regocijado en el viaje por EEUU de Esty Pringada gritando “SOY NO BINARIE” en los lugares más demenciales de USA y en su vídeo sobre Kendra Hilty en el que no para de repetir “CÓMO CÓMO CÓMO” y, por ende, ahora yo tampoco. Por otro lado, otro destacable ha sido el comeback en forma de chapa digital de Varg Vikernes aka El Tipo del Black Metal Que Se Cargó a Euronymous; si hay un ejemplo más rampante de señoro costras, de viejo thirsty intentando rascar ALGO, LO QUE SEA de atención, de Monty Burns Vestido de Jimbo, que alguien me lo cuente. A mí me da tanto, pero tanto cringe que no puedo parar de mirar las diatribas de este hombrecito ridículo que va de druida nazi. Girl. Patético.
PITORRO DE COCO - BAD BUNNY
VALE VALE VALE, TENEIS QUE DARME EL BENEFICIO DE LA DUDA, TIENE SENTIDO QUE ESTÉ ESTÁ CANCIÓN AQUÍ. Pero vamos a establecer unos parámetros básicos antes de nada: vamos a dejar fuera de esta newsletter el ser trve guitarras y la pollaviejada de decir que el reguetón es malísimo. A mí tampoco me gusta, pero si traigo aquí a Benito Antonio Martínez Ocasio es porque me sirve para hablar de identidad, como se lleva al mainstream y como se integra en la música.
Porque en la música de Bad Bunny hay reguetón y dembow, pero también hay Bomba, hay Plena puertorriqueña, y música Jibara, todos estilos autóctonos de la isla que se remontan al siglo XIX, a las poblaciones campesinas o a la música de los barrios obreros del sur de la isla. Y lo que me parece realmente interesante es como está llevando al mainstream más mainstream todos estos sonidos como reivindicación del sitio que le vio nacer y cómo critica a lo que está pasando en el Puerto Rico controlado por Estados Unidos.
Hace no mucho estaba viendo con mi señora el concierto de Bad Bunny en Amazon Prime, uno de los 30 conciertos que va a dar en su isla antes de dar el salto a la extensa gira mundial que lo va a llevar por medio mundo. Y en un momento de exaltación de Puerto Rico mi señora me dijo: “me parece muy guay como reivindica tanto su tierra y a la vez me da rabia porque nosotros no lo hacemos tanto”. Y aunque en gran medida tiene razón y la defensa de España en gran medida se relaciona con lo más rancio del país, en realidad, yo creo que si se hace, aunque no sea tan evidente.
Es lo que hace Rodrigo Cuevas, es lo que hace Califato 3/4, o Tanxugueiras o Falç de Fetillera o hacía Chill Mafia. Todos estos grupos (y muchos más) juegan con las músicas y sonidos tradicionales de sus zonas de origen, mezclándolas con sonidos actuales y al final, reivindicando el de donde son. Lo que hace Bad Bunny cuando sube al escenario para tocar a Los Pleneros de la Cresta no es diferente a cuando los raperos samplean a Héctor Lavoe y Willie Colón: es crear identidad a través de la música.
ALL THEM WITCHES - DIRT PREACHERS
Volvemos a las guitarras no os preocupéis, y además con una banda que viene del lugar donde se crean los sueños: Nashville. No llaman a la ciudad Music City solo por el country y las baladas, es uno de los centros musicales de lo que se hace en Estados Unidos, y no es raro que un grupo como All Them Witches vengan de allí. Con más de 10 años a sus espaldas, los americanos son un referente, un icono y un exponente claro de una banda que en cada disco es capaz de crear eso que llaman “atmosfera”.
El Dying Surfer Meets His Maker llegó a mi vida en un momento en el que estaba altamente hastiado con el metal, especialmente con el black metal, que era donde más me había movido. Años de no encontrar nada nuevo, de escuchar siempre el mismo sonido tocado por gente diferente me habían llevado a prácticamente dejar de ir a conciertos y de buscar nuevas bandas. Y entonces, en casa de alguien sonó Dirt Preachers y por fin escuché algo que me llamó la atención, y me atrapé. Esa distorsión, ese vaivén entre la psicodelia, el stoner y el rock sureño convierte a All Them Witches en una de mis bandas favoritas. Una banda que por cierto, está de gira, y en octubre pasa por Barcelona y Madrid.
Y aquí lo dejamos: cuatro temazos, su poquita de intensidad y una recomendación de concierto, no os podréis quejar. Queremos agradecer a toda la gente que lee esta newsletter y ocupa un poco de su tiempo en ver qué nos ha pasado este mes por la cabeza y con qué canción lo relacionamos. Anuario Musical no tiene ninguna pretensión, pero siempre da calorcito en el corazón saber que hay gente al otro lado leyendo.
Como siempre, dejamos la playlist del Anuario, nuestros perfiles de redes y os emplazamos a la siguiente newsletter. El mes que viene volvemos con más música y más de lo que no es música, un abrazo y hasta la próxima.
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