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AARON FEROZ ROMERO · Jan 26, 2026

¿Y después, qué pasó? - Ps. Aarón Feroz Romero

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Lee el podcast de ¿Y después, qué pasó? - Ps. Aarón Feroz Romero

Este contenido se genera a partir de la locución del audio por lo que puede contener errores.

Padre, en esta mañana abrimos nuestro corazón para recibir tu palabra en nuestras vidas, para entenderla, para poderla tomar, Señor, para poderla aplicar y llevarla, Señor, hasta donde estamos, en nuestros hogares, en nuestras familias, en nuestros trabajos, Señor.

Alrededor de las personas con las cuales nos pones, a las que amamos y a las que nos cuesta trabajo. Gracias porque tú eres un Dios bueno, completo, que nos lleva siempre de victoria en victoria, de gloria en gloria, y de gracia damos lo que de gracia recibimos. En nombre de Jesús. Amén. Muy bien. Tome su lugar, por favor. Hoy voy a comenzar con una enseñanza, un pequeño mensaje.

Y para ello le voy a contar tres historias. Probablemente estas historias ya las conoce. Y si las conoce, póngame la mano en alto. ¿Quién conoce lo que tiene en pantalla ahorita? ¿Quién conoce esta serie? Esta serie se la vuelvo a recomendar, se llama Chosen. Es, no es la Biblia, es una novela bíblica. Ok, vuelvo a aclarar, el novela bíblica significa que agregaron cosas, es decir, que no están en la Biblia, pero que ayudan a la historia. No los va a encontrar todo en la Biblia, pero les recomiendo que cuando lo esté viendo, tenga su Biblia.

Es algo bien bonito porque le da amplitud y lo puede ver y es algo maravilloso. Así que hoy tomé la libertad gráfica de tomar a sus personajes para poderse los presentar el día de hoy. Hoy vamos a hablar de tres historias. Tres historias que se encuentran con un mismo personaje en tres diferentes momentos. El primero es un hombre, un hombre que se acerca a Jesús y que le dice unas palabras que a Jesús lo asombran.

Se acerca y le dice, mi siervo está enfermo. Y Jesús inmediatamente responde, voy a ir a tu casa a sanarlo. Y el centurión, este hombre, le dice, no es necesario que vengas porque yo soy hombre de autoridad. Y si digo van, y si se quedan, también permanecen. Y Jesús se asombra y dice, no he visto una fe más grande en...

En todo Israel. Dicen, no he visto una fe como este hombre. Y eso que ni siquiera es judío. Bueno, y este es el momento. Esta primera historia. ¿La conocen? Levántame la mano quien la conoce. La historia del centurión. El centurión romano que su siervo está enfermo y Jesús lo quiere sanar. El hombre lo sorprende con esta declaración de fe. Diga conmigo de fe. Y Jesús queda asombrado. La segunda historia es una mujer. Una mujer que llevaba mucho tiempo enferma.

Orando al cielo, pidiendo misericordia, acercándose a diferentes médicos, buscando ayuda. Durante 12 años esta mujer vivía con flujo de sangre. Una enfermedad que para el momento era muy difícil y la hacía ser una mujer inmunda. Es decir, no podía estar cerca de nadie.

No podía estar cerca de nadie, tenía que estar alejada, tenía que estar relegada, y cuando la gente sabía lo que tenía, inmediatamente la marginaba. Esta mujer se acerca y hace una declaración, usted la conoce. Si tan solo tocaré el borde de su manto, si tan solo tocaré el borde de su manto, seré sana.

Tercera historia. Un muchacho se le acerca a Jesús cuando Jesús estaba en medio de sus discípulos y le dice, ¿qué tengo que hacer, maestro, para heredar la vida eterna? ¿Se acuerda? Si se acerca y Jesús le dice, amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, ama a tus prójimos. Bueno, esto ya lo he hecho durante toda mi vida, ¿no? Más o menos con tal historia. Y después dice este hombre, bueno, todo esto lo he hecho, he seguido la ley de Moisés, pero...

Este hombre era muy rico y dice Jesús deja todo y el muchacho se fue triste. El muchacho se regresa triste porque tenía mucho dinero y no estaba teniendo el momento preciso para dejarlo todo y seguir a Jesús. Estas tres historias tienen varias cosas en común. Puede pensarlas un momentito. ¿Qué cosas en común tienen estas tres historias? Podemos ver una, todos giran alrededor de Jesucristo.

Dos, ¿tienen fe o falta de? Muy bien, tenemos algo. Otra cosa es que no conocemos sus nombres. Ninguno de los tres conocemos sus nombres, la Biblia no lo menciona. Pero uno de los terceros, del tercer punto que me llamó mucho la atención, es que ninguna de las tres historias conocemos qué pasó después.

Todas las historias se quedan como que en suspenso. Y ese es el nombre que tiene el mensaje del día de hoy. Y después, ¿qué pasó? ¿Qué pasó después del encuentro con Jesús? ¿Qué pasó con esa segunda de Centurión?

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